Sánchez saca los dientes de cara a próximas elecciones en España

// AFP

Sánchez saca los dientes de cara a próximas elecciones en España



Con una fuerte subida del salario mínimo en 2019 y una salva de ataques al independentismo catalán, el jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, empezó este miércoles a afilar argumentos con vistas a unas elecciones legislativas anticipadas que el país espera próximamente.

«Ya no tienen ningún argumento más que la mentira para sostener sus posiciones políticas», clamó el socialista Sánchez contra los separatistas desde la tribuna del Parlamento, en una sesión convertida en un auténtico pugilato verbal con sus detractores.

«Ponga orden en Cataluña, y si no, convoque elecciones, que pondremos orden nosotros», le conminó el líder de la oposición conservadora, Pablo Casado.

Desde junio, Sánchez dirige el gobierno más minoritario en 40 años de democracia en España. Llegó al poder gracias a una moción de censura contra su predecesor conservador Mariano Rajoy, apoyada entre otros por los partidos separatistas catalanes.

Durante meses se esforzó en dialogar con los separatistas al poder en Cataluña, pero a comienzos de esta semana, el tono ha cambiado en respuesta a una retórica independentista que cobró nuevos bríos.

Así, el líder socialista acusó este miércoles a los independentistas de defender su causa con «mentiras» y echando mano de la «manipulación», y los comparó con la campaña del Brexit, que incluyó no pocos bulos.

«Se obliga a escoger entre ser europeo o ser británico, o ser español o ser catalán, cuando hemos convivido con esa identidad y con otras muchas a lo largo de decenas de años», agregó Sánchez.

El contexto político es tenso, a la espera de que en enero arranque el juicio oral contra los líderes catalanes en prisión preventiva por su papel en el fracasado intento de secesión del año pasado.

Los partidos secesionistas pidieron a Sánchez que interviniera en la justicia para rebajar los cargos en su contra, y ante su negativa, le han replicado que no apoyarán sus presupuestos para 2019.

El bloqueo presupuestario plantea ahora la insistente pregunta de hasta dónde aguantará el gobierno de Sánchez, y desde hace semanas no deja de especularse sobre la fecha de un adelanto electoral.

Se añadiría a un 2019 ya bien cargado de citas electorales, y es que el 26 de mayo están previstos comicios municipales, regionales y europeos.

– La derecha en emboscada –

La oposición de derechas no deja de exigirle a Sánchez ese adelanto electoral, y recientemente se llevó un espaldarazo con su victoria en Andalucía, feudo histórico del socialismo.

En Andalucía «van a pasar ustedes a la oposición, y va a ser el preludio de lo que va a ocurrir a nivel nacional», le lanzó a Sánchez desde la tribuna del Parlamento el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

Sánchez se defendió, afeando a Rivera y a Casado el «error histórico» que cometerán si se alían con la ultraderecha de Vox para gobernar Andalucía y echar al socialismo.

«Cuando lleguen esas elecciones, que llegarán, el PSOE apelará a la movilización de una España sensata, moderada», frente al «pacto vergonzante» de derechas que se avecina en Andalucía y representa «una España caduca», clamó el presidente del gobierno.

Pablo Fernández Vázquez, profesor de políticas en la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, cree que el cambio de tono «tiene como objetivo que haya menos espacio para que los critiquen (a los socialistas) diciéndoles: sois muy blandos con los nacionalistas catalanes».

«La derecha ha encontrado en este tema (de Cataluña y la unidad de España) un punto de ataque», abundó Berta Barbet, editora del blog Politikon, en declaraciones a AFP.

Según ella «es un tema en el que (los partidos de derecha) tienen mucha ventaja» sobre el Partido Socialista, que «siempre que se hable de estos asuntos, va a salir perdiendo», asegura.

Por ello, apostilla Fernández Vázquez, al PSOE y también a la izquierda radical de Podemos les interesa que se hable más de temas sociales, donde «están en una posición más ventajosa».

A comienzos de mes, Sánchez anunció que presentaría sus presupuestos en enero, pese a la oposición de los independentistas catalanes. Pero este miércoles reveló que el 21 de diciembre adoptará por decreto y sin esperar más la medida estrella: un aumento del salario mínimo de 22% en 2019, a 1.050 euros brutos mensuales, en lo que es el mayor incremento en cuatro décadas.

«Un país rico no puede tener trabajadores pobres», sentenció.

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