Ronald Aristimuño: «en Gastro No-Mía la comida es una experiencia completa»

// Por: Armando J. Pernía / Foto: Diana Ruíz-Hueck

Ronald Aristimuño: «en Gastro No-Mía la comida es una experiencia completa»



Gastro No-Mia es mucho más que una cuenta en Instagram que recomienda sitios donde ir a comer o celebrar.

A pesar de que Ronald Aristimuño, su creador, llegó al concepto como resultado lógico de mezclar, de manera espontánea, dos condiciones personales, su gusto por la buena comida y su instinto de comunicador, después de exactamente un año esta cuenta está en proceso de convertirse en una empresa, un emprendimiento de servicios gastronómicos con vocación internacional.

Con más de 22.000 seguidores fieles y contando, Gastro No-Mía se ha convertido en una referencia útil para decidir qué hacer y qué comer en una ciudad cuya vivencia urbana está lastrada por la crisis, pero que aún encierra una oferta gastronómica de alta calidad, llena de sitios por descubrir y Aristimuño, guiado por una insaciable curiosidad, muestra muchas opciones que, en muchos casos, sorprenden.

Pero, además, Gastro No-Mía tiene un concepto multimedia que incluye diferentes formatos. No solo hay reseñas, también hay entrevistas en las cuales personajes hablan de platos que marcan sus vidas, se organizan concursos, se muestran conversaciones con chefs, con un diseño moderno, colorido y dinámico. Hay un evidente cuidado por el fondo y la forma.

«Gastro No-Mia nació con la premisa de buscar planes para la gente en Caracas, porque toda la gente a mi alrededor decía que aquí no hay donde comer, que Caracas es una ciudad aburrida, y yo no veo la misma ciudad que mucha gente ve. Al contrario, veo que hay demasiados lugares donde comer, gente que apuesta por el país, cocineros con sueños, con ganas de que prueben sus propuestas, pero el caraqueño, por no globalizar al venezolano, tiene en su mente los mismos tres o cuatro restaurantes de siempre», recuerda Ronald Aristimuño la idea básica que, hace un año, le hizo convertirse en contador de experiencias gastronómicas.

Ronald Aristimuño no se define como un crítico gastronómico, sino como un guía bien informado que habla a partir de sus propias experiencias, obtenidas en muchos restaurantes no solo de Venezuela, sino de otros países. Pero, además, hay una evidente vocación por la comida y los elementos que la rodean.

«Para mi comer es una experiencia completa que excede el plato y engloba al entorno; no es simplemente comer y ya. Por eso, yo hago una reseña 360 de los restaurantes que visito y creo que tienen algo que vale la pena contar, a partir de la comida, por supuesto. En todo lo que escribo hay un punto de educar al comensal, para que aprenda a disfrutar. Me baso primero en la comida, es la base y a partir de allí evaluamos la experiencia completa», cuenta su método de trabajo.

 

 

 

-¿Qué te diferencia de otros sitios que hacen recomendaciones gastronómicas?

-En otros portales que hacen recomendaciones, las puntuaciones se basan en los criterios de una serie de personas que construyen sus perfiles y esas puntuaciones se promedian. Esta es la opinión de un solo comensal, es la opinión de Ronald Aristimuño, que cuenta toda la experiencia del restaurante, cómo es el lugar, yo entro a las cocinas, hablo con el personal, evalúo la atención, pruebo y evalúo la comida. Además, nuestra parte gráfica es muy diferente, porque se despliega la información de manera muy atractiva, y la diferencia es que contamos una historia, aportamos detalles interesantes.

«Gastro No-Mía es la referencia hoy en día para salir a comer, y no lo digo yo, lo dicen chefs y dueños de restaurantes. La gente siempre revisa la página antes de ir a un restaurantes, se conectan con las historias, y eso es lo que yo busco. No es solo el plato, sino quién lo cocina, por qué lo cocina, cuál es su historia, lo que está detrás de un restaurante hace que la experiencia sea aún más bonita», revela Aristimuño.

 

-¿Ya que tienes un año contando experiencias de comida y restaurantes, qué ha cambiado en este tiempo? ¿Cuáles son las grandes diferencias que hay en el negocio de la restauración que has notado?

-He visto cosas buenas y malas. Lo que sí ha cambiado es el precio. Siempre doy los precios en dólares, para incluir el impacto de la hiperinflación. Si el año pasado se comía con 8 dólares por persona, hoy ese mismo consumo cuesta 45 dólares. Actualizamos los precios constantemente para estar al día. Otro tema es que antes el descorche era una parte importante de la factura, hoy muchos restaurantes de alta gama ofrecen ese servicio gratis, porque sus gerentes se han percatado de que, ante la caída del consumo de licores, no se puede limitar el consumo de los platos. Ahora, si no llevas el licor, debes prepararte a pagar una buena factura.

«He visto historias emocionantes, como la del restaurante Churuata Piarima, cuyos propietarios me dicen que fui una especie de ángel, porque cuando conocí el local estaba a punto de cerrar y después que publicamos la reseña todo cambió. Un año después trabajan por reservación todos los fines de semana, porque no pueden atender la demanda. Muchos restaurantes han asumido de buen grado nuestras críticas constructivas, han mejorado, y eso me parece extraordinario», recuerda Ronald Aristimuño.

– La perspectiva de un «buen diente» –

Ronald Aristimuño, quien se define como un «buen diente», alguien que disfruta de la buena comida, está trabajando para construir un negocio rentable, que quiere ver en otros países, por ello -aunque se cuida de contar detalles- está diseñando un negocio flexible y escalable, con la intención de que pueda ser internacionalizado, a partir de su propio diseño.

Además, se prepara constantemente. Cuenta que hará un diplomado de Neurogastronomía, porque está interesado en entender ese proceso mediante el cual la comida se conecta con los procesos mentales y las emociones, porque la valoración de la comida siempre está atada a las experiencias.

«En diciembre pasado hice la Ruta del Pan de Jamón y probamos más de 30 panes con un equipo de seis personas, divididas en dos grupos, con un punto de vista totalmente crítico, pero cuando íbamos a tomar la decisión de cuál era el mejor, pensé en qué pasaría si me ponen el peor de los panes y a las 12 de la noche se da un suceso, como un cambio en Venezuela; entonces, ese va a ser el mejor pan de jamón de mi vida. No es lo mismo comer en la primera cita romántica, que en un día cualquiera», señala.

Igualmente, este joven emprendedor, comunicador de profesión, concluyó el Master de Mercadeo del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), realizó diversos diplomados en materia de negocios en la escuela de negocios INCAE en Costa Rica, y actualmente cursa en la Universidad Metropolitana el Diplomado en Cultura de Vinos y Spirits, bajo la guía de los profesores Alberto Soria y Adriana Gibbs.

Aristimuño no recomienda lo que no ha probado, sin ningún tipo de influencia previa. Su trabajo no se limita por tipos de restaurantes o de cocina, sino que va a cualquier lugar donde pueda encontrar una experiencia gastronómica digna de reseñar.

«Gastro No-Mia es una experiencia personal, con estilo propio, y mi objetivo es ser la referencia para que la gente pueda usar esta herramienta siempre y de muchas formas. Ha sido un año difícil, pero feliz. Estoy casado con este proyecto, es un proyecto de vida».

Te podría interesar también