Política comercial de EEUU ante encrucijadas con Canadá y China

// AFP

Política comercial de EEUU ante encrucijadas con Canadá y China



La política comercial del presidente Donald Trump enfrenta encrucijadas este jueves, cuando su gobierno busca un acuerdo comercial con Canadá y considera lanzar una nueva andanada de aranceles contra productos de China.

Con Canadá, el mayor socio comercial de Estados Unidos, las negociaciones parecían orientarse hacia un acuerdo para modernizar el tratado norteamericano de libre comercio TLCAN que completa México. Negociadores de alto nivel dedican la jornada a resolver diferencias y salvar ese pacto que data de 1994.

En cambio, no han habido negociaciones con China para resolver las controversias comerciales bilaterales y Trump podría imponer este mismo jueves aranceles a la mitad de los productos que importa de la segunda economía mundial.

Este jueves expira el plazo de las audiencias públicas sobre tarifas punitivas por 200.000 millones de dólares que la Casa Blanca planea aplicar a China y supuestamente Trump quiere imponerlas inmediatamente.

De ser así, el total de los aranceles de Estados Unidos a mercaderías chinas llegaría a 250.000 millones de dólares; lo que equivale a la mitad de todas las importaciones del año pasado.

Trump tiene a Pekín entre ceja y ceja desde que entró a la Casa Blanca en enero de 2017. El presidente mantiene una sostenida presión para que China cambie su política comercial y permita más importaciones. Trump apunta también a reducir el déficit comercial con China de 335.000 millones de dólares.

En Pekín, el ministerio de Comercio dijo este jueves que prepara las represalias que aplicará inmediatamente después que Estados Unidos le imponga nuevos aranceles.

«Si dogmáticamente Estados Unidos implementa nuevas medidas tarifarias contra China, China deberá tomar las necesarias contramedidas», dijo Gao Feng, vocero del ministerio.

Esas contramedidas incluyen aranceles a productos importados de Estados Unidos por 60.000 millones de dólares, añadió.

Hasta ahora, China aplicó represalias por el mismo monto que le aplicó Washington pero dado que importa desde Estados Unidos menos de 200.000 millones de dólares se está quedando sin margen para equipararlas.

No obstante expertos advirtieron que China tiene otras formas de contragolpear; entre ellas imponer reglamentaciones y barreras no tarifarias.

El último intento solucionar el diferendo entre las mayores potencias mundiales fue a fines a finales de agosto con reuniones entre funcionarios de bajo nivel pero nada emergió de esas conversaciones.

Gao dijo que ambas partes se mantienen en contacto e «intercambian opiniones sobre asuntos de preocupación mutua para trabajar en la resolución de los problemas comerciales entre China y Estados Unidos».

El empresariado estadounidense está crecientemente preocupado por el intercambio de aranceles por cuanto esas medidas elevan los costos de producción y perjudican a granjeros y consumidores de Estados Unidos.

Trump, empero, insiste con que su táctica funcionará.

– NAFTA 2.0 –
Entretanto, continúan en Washington las tratativas con Canadá para llegar a un TLCAN 2.0 que mantenga su actual forma trilateral aún cuando Trump dijo el miércoles de que podría haber una sorpresa con un nuevo nombre para este tratado.

Técnicos de ambos países trabajaron sin pausa en la noche del miércoles al jueves abordando diversos asuntos, dijo la ministra de Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland.

Agregó que junto al Representante Comercial de Estados Unidos Robert Lighthizer revisarán este jueves el trabajo de los técnicos e indicó que el clima entre las partes «sigue siendo constructivo».

Al cierre de las reuniones de alto nivel del miércoles, Freeland advirtió que, aunque hay optimismo, «en las negociaciones comerciales nada está acordado hasta que todo está acordado»

En un clima político enrarecido por repetidas amenazas de Trump de dejar fuera del TLCAN a Canadá, Freeland consideró «absolutamente posible un acuerdo que sea bueno para Canadá, bueno para Estados Unidos y bueno para México».

Las negociaciones han estado empantanadas por la insistencia de Canadá en mantener el actual sistema de resolución de conflictos entre los socios del TLCAN que disgusta a Washington y por las objeciones de Estados Unidos a las medidas que aplica Ottawa para proteger a su sector lechero.

México ya aseguró un acuerdo bilateral con Estados Unidos y espera el desenlace de las tratativas con Canadá.

Su principal negociador, el ministro de Economía Ildefonso Guajardo, dijo que México aspira a que el TLCAN 2.0 incluya a Canadá

«La relevancia estratégica de la trilateralidad está concentrada en sectores claves como la aeroespacial, la automotriz y de dispositivos médicos, que requieren de alguna manera hacer el mejor intento para que este acuerdo siga siendo trilateral», dijo Guajardo en Ciudad de México.

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