El banco de inversión japonés Nomura Securities emitió un informe evaluando las perspectivas financieras de Venezuela en medio de la crisis política e institucional que enfrenta la nación.

Menciona el reporte que la crisis actual está llegando a su punto máximo ante la inminente activación de la Asamblea Nacional Constituyente tras las elecciones del próximo domingo, evento ante el cual se han exacerbado las tensiones entre la oposición y el gobierno, así como puertas adentro del oficialismo.

El texto indica que la administración de Maduro se ha venido debilitando, mientras que la coalición opositora conserva su impulso y permanece firme y unida a cuatro meses del inicio de esta etapa del conflicto político. Sin embargo, resalta que aún no se ve un punto de quiebre en medio del estancamiento de la situación.

A juicio de Nomura, el foco principal continúa alrededor de la presión local, con una fuerte combinación de paros, huelgas, trancas y protestas de calle. Estos fenómenos, aunados al voto de más de 7,6 millones de venezolanos en el plebiscito del 16 de julio reafirman la legitimidad del movimiento opositor.

Aparte de lo anterior, se han dado esfuerzos puntuales para restringir el acceso a fuentes marginales de financiamiento tanto locales como foráneas, lo cual se suma a las huelgas como factor generador de presión económica. A juicio del banco de inversión, el nombramiento de autoridades como los nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia luce como una táctica para apoyar una toma de posición por parte de los militares, sin cuya intervención este paso podría no llegar a ser efectivo.

El banco también asume que se están dando conversaciones a puertas cerradas entre chavistas y opositores, sin que hayan generado mayores resultados hasta la fecha.

En cuanto a los factores de presión externa a partir de hechos como las sanciones internacionales a funcionarios del Gobierno, Nomura cree que Estados Unidos agotará hasta su máxima extensión la estrategia de plantear decisiones dirigidas a figuras individuales antes de considerar acciones contra sectores específicos, para evitar ciertos costos.

La respuesta estadounidense, sin embargo, podría intensificarse si es acompañada por una acción internacional más coordinada entre varios países.

Finalmente, la entidad considera que es probable un cambio súbito de régimen tras los eventos previstos, siempre que la oposición permanezca unida. Además ve un elevado riesgo de un impago de deuda. Considera que el mercado reaccionaría en forma positiva a cualquier señal de negociación, como el cambio de sitio de reclusión para Leopoldo López, o señales que apunten a una eventual transición o intervención militar.

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