Londres busca una salida al bloqueo del brexit cuando el tiempo apremia

AFP

Londres busca una salida al bloqueo del brexit cuando el tiempo apremia

A diez días de la fecha límite para encontrar una salida, la primera ministra británica, Theresa May, reunió este martes a su dividido gobierno para hallar una solución al Brexit que, según la Unión Europea, cada vez corre más el riesgo de ser brutal.

Casi tres años después del referéndum del brexit, el porvenir inmediato de Reino Unido sigue siendo una incógnita. El Parlamento británico rechazó en tres ocasiones el acuerdo de divorcio negociado entre May y Bruselas, y, a su vez, no logran ponerse de acuerdo sobre una opción alternativa.

Ante esta situación, la ‘Premier’ inició el martes una reunión de crisis a las 09:30 (08:30 GMT) con su «gabinete político», a la que siguió una reunión de su gobierno completo.

A imagen de su Partido Conservador, el ejecutivo está muy dividido entre quienes abogan por una salida por las bravas y los partidarios de un largo aplazamiento o incluso de un Brexit suave para evitar dejar la UE de forma brutal, que podría afectar gravemente a la economía.

– Línea roja electoral –

Hace unas dos semanas, los 27 socios europeos de May accedieron a darle más tiempo para evitar el temido Brexit sin acuerdo. Sin embargo están empezando a perder la paciencia ante el caos político que reina en Londres y dejaron claro que quieren una solución antes del 12 de abril.

La fecha no es baladí, ese día es el último para presentar candidaturas a las elecciones europeas de finales de  mayo y si Reino Unido decide pedir una prórroga larga del brexit tendrá que participar en esos comicios, una línea roja para una UE que quiere evitar una mayor incertidumbre.

«La UE no puede ser rehén a largo plazo de la resolución de una crisis política en Reino Unido», dijo el presidente francés, Emmanuel Macron, para quien se debe garantizar «el buen funcionamiento» del bloque.

Los mandatarios europeos deben reunirse de nuevo el 10 de abril en Bruselas. Para entonces, los líderes esperan conocer los planes de la primera ministra británica para evitar un brexit sin acuerdo y, tras valorarlos, decidirían si acordar una nueva prórroga del brexit más larga.

– ¿A la cuarta va la vencida? –

Ante la imposibilidad de los diputados, que arrebataron al gobierno el control de la agenda parlamentaria, para lograr una solución con mayoría parlamentaria, el ejecutivo podría someter este semana a votación por cuarta vez el Tratado de Retirada negociado con Bruselas.

«Puede perfectamente decir (…) al Parlamento: ‘Les dimos la oportunidad de encontrar algo y ustedes fracasaron. Voten por el acuerdo de May, de lo contrario la próxima semana hay un peligro real de brexit sin acuerdo'», dijo a la AFP Anand Menon, profesor del King’s College de Londres.

Esto deja al país un poco más al borde del abismo. A medida que se acerca la nueva fecha fatídica, el negociador europeo para el brexit, Michel Barnier, calificó este martes de «cada día más probable» un brexit sin acuerdo, escenario para el que la UE «está preparada».

Para Barnier, si Westminster «no aprueba el acuerdo de retirada en los próximos días, solo quedarán dos opciones: marcharse sin acuerdo o pedir una prórroga más larga», que estaría justificada por un nuevo referéndum o nuevas elecciones generales, entre otros.

– A la búsqueda de un consenso –

La tercera opción que el negociador europeo evocó de cara a conceder una prórroga larga es que los políticos británicos necesitaran tiempo para alcanzar un consenso sobre la futura relación entre Reino Unido y la UE, tras más de cuatro décadas de relación.

En esta línea, la opción entre los diputados británicos que el lunes estuvo más cerca de ser aprobada, por 273 votos contra 276, fue la de un brexit suave que mantuviese al país en una unión aduanera con la UE, algo que ha rechazado la dirigente conservadora hasta el momento.

Pero May lo hubiese podido utilizar como amenaza para intentar persuadir a los más recalcitrantes euroescépticos de su partido de que las condiciones que ella negoció con Bruselas son preferibles. O a la convocatoria de un segundo referéndum, opción rechazada por solo 292 votos contra 280.

Pero ante el fracaso parlamentario, el martes se enfrenta de nuevo al rompecabezas de cómo lograr que su texto, criticado por el mecanismo ideado para evitar una frontera en la isla de Irlanda, sea aceptado por la treintena de diputados a los que aún necesita convencer.

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