Inversionistas extranjeros podrían volver a la BVC, a través del Fondo de Valores Inmobiliarios

Armando J. Pernía /Foto: FVI

Inversionistas extranjeros podrían volver a la BVC, a través del Fondo de Valores Inmobiliarios

Sin duda, en el mercado de capitales están pasando cosas inesperadas, aunque las expectativas deben, por fuerza, ser moderadas ante lo que puede constituir un agravamiento futuro de las condiciones de entorno; sin embargo, Horacio Velutini, presidente del Fondo de Valores Inmobiliarios, anuncia que está en conversaciones con fondos extranjeros interesados en adquirir acciones de su empresa inmobiliaria para invertir «en proyectos terminados o por terminar, que estamos evaluando».

El ejecutivo, en declaraciones para un reporte de Rendivalores, obtenido por Banca y Negocios, indica que esta situación no es casual, y que, a pesar de las circunstancias complejas del mercado, la empresa se ha venido preparando para crecer ordenada y sistemáticamente con la mira puesta en ser una opción clara para inversionistas nacionales y extranjeros.

«El FVI / INVACA está en este momento en conversaciones con fondos interesados en adquirir acciones a ser emitidas por nuestra condición de ser SACA. Estos fondos serán invertidos en proyectos terminados o por terminar que estamos evaluando, ya he tenido al menos dos conference call semanales en este sentido. Nuestra especialidad es interactuar con estos fondos extranjeros, lo hemos hecho anteriormente con los grandes,como Soros y Sam Zell, sabemos que esas ventanas de oportunidades vendrán. Ahora las llamadas vienen no solo de Norteamérica, ahora también de Suramérica, España, África, muy interesante como está cambiando el mundo financiero global», explica.

Velutini es absolutamente consciente de que el mercado inmobiliario está severamente golpeado por la crisis; sin embargo, «nos estamos preparando desde 2013, haciendo planes que nos permiten optimizar nuestros espacios, nuestros centros comerciales y oficinas que deben ser la mejor alternativa, por lo que siempre estar bien mantenidos y ofrecer un buen servicio. Todo espacio debe estar productivo, hasta el último metro cuadrado, queremos diferenciarnos y mejorar en todos los aspectos», apunta.

Velutini apunta que el FVI mantiene un monitoreo constante de la situación del mercado y sostiene que «existen oportunidades de inversión».

«Nos comportamos en referencia con el mercado de valores como si estuviéramos en las grandes ligas del NYSE (Bolsa de Valores de Nueva York) y sabemos que es ahí donde estará nuestro elemento más atractivo, tanto para quien tenga un activo inmobiliario y quiera monetizarlo, como para los capitales que vendrán a invertir y les darán preferencia a empresas como las nuestra», indica.

– El juego es rudo, pero se puede ganar –

«FVI / INVACA perdió en términos de dólares el 90% de sus ingresos para el año 2018, pero aun así ganamos dinero. Nunca hemos tenido números rojos, nuestra expectativa es recuperar estos ingresos en términos de dólares para el 2024, pero con la diferencia que somos muchos más eficientes y no tenemos deuda alguna, estamos 100% capitalizados. Ya para el 2019 nuestros ingresos en términos de dólares han aumentado significativamente», explica Horacio Velutini, presidente del Fondo de Valores Inmobiliarios.

El FVI está dividido en tres filiales que cotizan por separado en la Bolsa de Valores de Caracas: Inmuebles, Valores y Capitales (Invaca), que agrupa a los centros comerciales; FVI LOPCO, que reúne a las propiedades de oficinas y FVI Finance, que opera como una firma de asesoría en materia de finanzas y mercados, cuyo objetivo es capitalizar la experiencia de la organización en el mercado bursátil y en el negocio inmobiliario.

Velutini ha sostenido que esta organización va a estar en capacidad de cuadruplicar su capital en 10 en la Bolsa de Caracas. «FVI / INVACA es la única empresa inmobiliaria en el mercado de valores venezolano. En este momento no existe ninguna otra, y de incorporarse una ahora, cuando se abran las expectativas, no contará con 26 años de experiencia. En el tema de mercado de valores, nuestro equipo FVI sin dudas está en el ´top of the game´».

Sin embargo, el juego no es fácil. La estrategia básica del FVI es mantener la empresa 100% capitalizada y con mínimo nivel de apalancamiento. El portafolio puede aumentar gracias a un modelo de Swap que el fondo ofrece que permite obtener activos inmobiliarios a cambio de acciones en un esquema mediante el cual la organización eleva su stock de activos de valor, mientras el inversionista monetiza una propiedad que, en las condiciones actuales, podría convertirse en un peso muerto.

«Estar 100% capitalizado, no tener deuda no es racional en términos financieros, pero nosotros siempre supimos que los desajustes macroeconómicos requerirán tasas reales positivas, y podemos hablar de un aumento de 40% mensual. Es por ello que tampoco quisimos iniciar ninguna obra, hasta que pasara el huracán económico que nos azota, ya que hubiese requerido endeudamiento costoso para terminar esas proyectos y simultáneamente con los precios en picada. El momento de endeudarse no es éste, pero llegará», asegura Velutini.

La empresa tiene un plan estratégico a seis años, cuyos resultados parciales animan a Velutini. «Nos dimos seis años para ofrecer la mejor alternativa para el tenedor de activos inmobiliarios deseoso de monetizar o resolver su situación financiera. Y, además ser una compañía manejada con visión financiera, que sea atractiva para quien ya avizora que Venezuela se convertirá en una lucrativa oportunidad de inversión.  Venezuela puede ofrecer retornos que en el mundo hoy son inimaginables», asegura.

Lo interesante es que Velutini no habla desde la perspectiva de un operador del mercado, sino de un empresario que arriesga en la Bolsa, un emisor -una especie rara en Venezuela- y, a pesar que la historia bursátil de los últimos 30 años, por fijar un plazo razonable, ha estado plagada de decepciones, reivindica con resultados su perseverancia.

En octubre pasado recordaba que el FVI nació en 1992 con un capital de 15.000 dólares y, a ese momento, su capitalización de mercado estaba cercana a los 300 millones. La apuesta de largo plazo, paga.

«Para quien quiera hacer un negocio de entrar y salir, el mercado de valores no es un destino. Ahora, toda empresa que tenga visión de mediano plazo y de crecimiento, le interesa estar en el mercado de valores como un mecanismo que ha financiado durante 200 años un desarrollo económico sin precedentes del hemisferio occidental. Ahora China, la India, Brasil aprendieron la fórmula y les llegó su turno de crecimiento exponencial. Solo China ha crecido en 30 años lo que ningún país en la historia ha logrado, y ahora se ve las caras de tú a tú con la economía más grande del mundo. Esto ha sido por adaptarse al mundo liberal económico y abrir sus empresas al mercado de valores mundial. Ahora le toca el turno a Venezuela. Esa es nuestra apuesta, y construimos el futuro en el presente con visión de décadas, ahí vamos a estar nosotros», señala Velutini.

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