#InformeBancario El crédito se hundió en 2019 por el encaje y la devaluación

// Por: Armando J. Pernía / @ajpernia

#InformeBancario El crédito se hundió en 2019 por el encaje y la devaluación



A diciembre de 2018, la cartera de crédito de la banca registró un incremento récord de 112.588,2%. Un año después, la consultora financiera Aristimuño Herrera & Asociados (AH&A) reporta un crecimiento interanual de 2.113,10%, una desaceleración de 110.475,1 puntos porcentuales, lo que deja constancia de un período de severa restricción de los préstamos en el año que recién termina.

En comparación con el primer semestre, la cartera de crédito subió 291,1% para terminar el año en 10.500.922.574.000 bolívares, de los cuales los 10 bancos líderes concentraron el 83,2% del total.

En dólares, al tipo de cambio oficial, el total de préstamos del sistema bancario alcanzó US$733.527.531,4 en diciembre de 2018. Un año más tarde, la cartera fue equivalente a US$225.241.004,4, una contracción de 69,29%.

La estrategia de encaje ya venía haciendo estragos en la cartera desde 2018, cuando se impuso un encaje especial sobre las reservas excedentes y el portafolio de préstamos ya representaba menos de 50% de los ingresos totales, específicamente la proporción fue de 42%. Al cierre de 2019, esta relación entre ingresos por préstamos e ingresos totales se redujo a 21,75%.

– Intermediación –

La intermediación financiera en diciembre fue de apenas 13,70%, lo que significa que teóricamente la banca solo pudo prestar cerca de 14 bolívares de cada 100 captados. Este es el peor indicador de otorgamiento de préstamos de todo el año, y es el resultado previsible de la decisión de indexar a la variación de la tasa de cambio oficial el valor de la cartera comercial.

En comparación con junio de 2019, la contracción fue de 5,08% y frente a diciembre de 2018 la baja de los préstamos como proporción de las captaciones fue de 18,03%. En el último mes del año antepasado el índice de intermediación fue de 31,73%.

En febrero pasado entró en vigencia un agresivo esquema de encaje legal que forzó a la banca a inmovilizar 57% de las captaciones por encaje ordinario y 100% del saldo marginal. En octubre, el Banco Central de Venezuela (BCV) dio una vuelta de tuerca a este esquema al establecer un Déficit Global Inicial (DGI) de encaje que es penalizado con una tasa anualizada de 126% y cualquier saldo igual o superior se castiga con una tasa indexada a la variación del tipo de cambio oficial.

Por otra parte, el período concluye con un importante aumento de la morosidad en la cartera, que terminó el segundo semestre de 2019 con un índice de 4,59%, mientras que en junio del año pasado fue de 2,47% y al cierre de 2018 se ubicó en 1,34%.

Aunque el índice de morosidad aumentó 3,3 veces al término de 2019, frente a los indicadores de capitalización la cartera de créditos de la banca sigue siendo muy sana. No obstante, el indicador de la provisión para cobertura de la mora registra una importante contracción; de hecho, al cierre del año que recién termina se ubicó en 59,52%, bajando de 119,97% en junio y de 371,53% al cierre de diciembre de 2018.

Los bancos líderes del sistema en créditos registraron indicadores de intermediación y calidad de cartera por debajo del promedio general, de manera que la intermediación financiera en este grupo fue de 12,47%, mientras que el índice de morosidad ascendió a 5,47% y la proporción de la provisión para cubrir contingencias bajó a 49,55%, menos de la mitad de los créditos totales cuando, en diciembre de 2018, fue de 137,86%.

Estos indicadores reflejan la disminución de la rentabilidad de la banca, ya que estas provisiones salen directamente de las utilidades.

– El mercado –

Banesco cerró el año 2019 como líder en tamaño de la cartera de créditos, con un saldo de 1.913.072.941.000 bolívares, que representa una cuota de mercado de 18,2%. Frente a su resultado de junio, esta institución aumentó su monto de préstamos en 513,6% y la variación en comparación con diciembre de 2018 fue de 2.462,4%, por encima del promedio general del sistema.

Los escoltas de Banesco en el «Top 10» de créditos en diciembre fueron BBVA Provincial (12,6% del mercado), Banco de Venezuela (11,8%), Mercantil (8%), Banco de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana -Banfanb- (7,5%), Exterior (6%), BOD (5,4%), Del Tesoro (5,1%), Bicentenario (4,7%) y Nacional de Crédito -BNC- (3,8%).

El Banco Nacional de Crédito fue la institución, entre los 10 líderes, que registró el mayor incremento de cartera en el segundo semestre de 2019, con una escalada de 549,7%, mientras que el BOD reportó la menor expansión con un alza de 72,9%, en un mercado donde sus 10 principales actores incrementaron sus préstamos en 293,5%.

Al cierre del año, Banfanb reportó la mayor expansión porcentual entre los «Top 10», en comparación con diciembre de 2018, con una alza de 14.823%, mientras que el también estatal Banco Bicentenario registró la menor variación interanual, con 887,4%, en un segmento cuya cartera aumentó, en forma consolidada, 2.260,6%.

Fuera del grupo de los 10 líderes, el Banco Plaza reportó un año especialmente activo en intermediación, ya que registró el mayor incremento absoluto semestral de cartera, con un aumento de 168.961.472.000 bolívares, y también la mayor expansión anualizada, con un alza de 210.102.992.000 bolívares en comparación con diciembre de 2018.

100% Banco se anotó la mayor variación porcentual de cartera en el segmento minoritario, con 1.084,33%, mientras que Mi Banco hizo lo mismo frente a diciembre del año precedente, con una escalada de 14.750,65%. Del Sur fue la entidad de este grupo que reportó el mayor incremento en cuota de mercado, al subir 1,21%.

La banca presenta una cartera de créditos cuyo crecimiento viene siendo cada vez más estrecho, medido en bolívares, lo que evidencia que la estrategia de encaje legal tiene un impacto grave en el negocio medular. La demanda de créditos comerciales está prácticamente paralizada, según reportan varias instituciones, debido a la indexación, por lo que no parece factible esperar que esta tendencia se revierta, al menos, en el corto plazo, mientras se mantenga el encaje en los porcentajes actuales.

Mientras tanto, la producción interna de bienes y servicios sigue pagando las consecuencias de una política restrictiva que no ha cumplido su objetivo medular de contener eficientemente la devaluación del bolívar en el mercado paralelo de divisas.

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