Gobierno argentino quiere usar $4.600 millones de reservas para pagar deuda pública

// EFE

Gobierno argentino quiere usar $4.600 millones de reservas para pagar deuda pública



El proyecto de ley de emergencia pública en Argentina solicita al Congreso que autorice al nuevo Gobierno del peronista Alberto Fernández tanto a realizar gestiones para asegurar la sostenibilidad de la deuda pública como a utilizar reservas internacionales del Banco Central para el pago de obligaciones en moneda extranjera.

En el artículo 57, de aprobarse, el Congreso habilita al Gobierno nacional «a emitir letras denominadas en dólares estadounidenses por un monto de hasta 4.571.000.000 de dólares, a 10 años de plazo».

«Los dólares autorizados a adquirir mediante esta norma solo podrán aplicarse al pago de obligaciones de deuda denominadas en moneda extranjera», subraya el proyecto de ley en debate en el Parlamento.

Estos títulos contarán con amortización íntegra al vencimiento, con una tasa de interés igual a la que devenguen las reservas internacionales del Banco Central, para el mismo período y hasta un máximo de la tasa LIBOR anual menos un punto porcentual.

Un punto central de la iniciativa con la que Fernández aspira a resolver la crisis social y económica que atraviesa la Argentina es la sostenibilidad de la deuda.

Por ello, el artículo 3 le otorga al Poder Ejecutivo Nacional la facultad para «llevar adelante las gestiones y los actos necesarios para recuperar y asegurar la sostenibilidad de la deuda pública de la República Argentina».

El Gobierno se compromete en tanto a enviar un informe de los resultados de la gestión a la comisión bicameral del Congreso abocada al Seguimiento y Control de la Gestión de Contratación y de Pago de la Deuda Exterior.

El ministro de Economía argentino, Martín Guzmán, consideró que «tiene que haber conversaciones sobre la base de la buena fe entendiendo cuál es la capacidad del país para poder servir sus deudas en un contexto de recuperación económica».

«La cuenta implica definir cuál es el resultado de las cuentas fiscales y comerciales consistentes con una economía que se recupera», señaló el ministro, al subrayar que sólo cuando la economía nacional se ponga «de pie se generará capacidad de pago».

Los mercados reaccionaron de forma positiva a la iniciativa, con una caída del índice que mide el riesgo país y una recuperación de bonos de la deuda soberana, al interpretar que el nuevo Gobierno muestra voluntad de pago y de negociar con los acreedores, alejando la posibilidad de una cesación de pago.

Por otra parte, los otros artículos del proyecto de ley que proponen un alza de impuestos tienden a aumentar ingresos fiscales y, con ello, mejorar la capacidad de pago.

La deuda pública de Argentina ascendió en el segundo trimestre de 2019 a 337.267 millones de dólares, el equivalente a un 80,7 % del producto interno bruto (PIB), de acuerdo a las cifras oficiales.

«Esta medida es un paliativo para ganar tiempo e ir pagando, porque este monto de 4.500 millones de dólares alcanza para pagar vencimientos hasta marzo del año que viene, aproximadamente», declaró a EFE el economista Nery Persichini, de la consultora GMA Capital.

El experto sostuvo que «el Gobierno tiene que sentar las bases para demostrar a los acreedores primero su voluntad de pago; segundo, la capacidad de pago; y tercero, no solamente empezar a crecer sino también a generar capacidad de ahorro y superávit fiscal».

La economía argentina se encuentra en recesión desde abril de 2018, con altos índices de inflación, cerca de un 40 % de la población sumida en la pobreza y con el desempleo en aumento y una fuerte depreciación de su moneda.

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