George Akerlof, premio Nobel de Economía: Corrupción termina por eliminar legitimidad de los gobiernos

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El economista George Akerlof, ganador del premio Nobel de Economía de 2001, es conocido también por ser el esposo de la secretaria de la Reserva Federal estadounidense, Janet Yellen. 

En una reciente entrevista concedida a El Confidencial, explicó su visión sobre el acceso asimétrico a la información y cómo este fenómeno puede explicar situaciones como el triunfo del Bréxit, debido a que muchos de quienes votaron no sabían las consecuencias de la decisión. 

Según Akerlof, los detalles son los que a menudo se escapan del análisis. Algo que puede explicar fenómenos como la corrupción. «Uno de los mayores problemas de la corrupción es el coste que supone», asegura. Y es verdad, sostiene, que hay que huir de ella por su elevado coste económico. Pero dicho esto, asegura que «hay una cuestión mucho más importantes que no se puede observar científicamente».

Y en concreto, cita que los ciudadanos «pierden la fe en el Gobierno, en lo que puede hacer y en lo que debería hacer». El Gobierno, concluye, pierde su legitimidad, y eso tiene un efecto secundario, algo que a la larga «es mucho más importante que el efecto primero de la corrupción».

Existe un cóctel letal: corrupción y crisis. Y lo que opina Akerlof es que, desde 2008, la respuesta del mundo a la crisis fue la contraria a la que se dio en los años treinta. La política económica ha sido mejor. «Hubo», continúa, «dos respuestas a esta crisis. La primera se tradujo en paquetes de estímulo, tanto en Europa como en EEUU. Y la segunda, en tipos de interés más bajos. Ambas cosas supusieron una diferencia muy significativa para la economía mundial. Desafortunadamente, no fue algo uniforme. Por ejemplo, golpeó particularmente a España. España solía tener tasas de desempleo muy altas. Cuando bajaron, fue un triunfo tremendo, y luego volvieron a subir. Desafortunadamente, parece que se han quedado ahí en el 20%. Con especial incidencia en los jóvenes».

¿Subir los salarios es la solución? Akerlof desconfía de la implantación de un salario mínimo en países que no lo tienen, pero admite que la creciente desigualdad tiene mucho que ver con el hecho de que los trabajadores de menor cualificación hayan visto cómo sus nóminas crecían menos. «La distancia entre el 99% y el 1% más rico está aumentando año tras año», concluye.

En los últimos años, crisis y calentamiento global han ido de la mano. Y su conclusión no deja lugar a dudas: «Algo que no tenemos todavía es una historia apropiada que motive a la gente a preocuparse del tema tanto como debería. De alguna forma, lo que necesitamos es la gran película, la gran novela de ficción, el gran artículo de periódico… Necesitamos llevarnos el problema a casa. Algo que sea emocional para nosotros. Eso es lo que no tenemos en lo que afecta al calentamiento global». Y recuerda, en este sentido, que en EEUU, a mediados del siglo XIX, la publicación de ‘La cabaña del tío Tom’ supuso un gran impacto contra la esclavitud.

 

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