Felix Seijas en #YotePregunto: Solo los militares pueden parar la Constituyente

Freddy Campos @frecam 

Para el director de la encuestadora Delphos, Félix Seijas, a la fecha aún no se pueden proyectar probabilidades sobre la eventual realización de una Asamblea Nacional Constituyente en términos porcentuales. Por el contrario, debe hablarse de los diferentes escenarios evaluando las condiciones de cada uno.

En este sentido, Seijas despeja lo que cree es más probable de acuerdo con la evolución de los sucesos en el país, al responder a la entrevista de #YotePregunto para BancayNegocios:

-¿Qué viabilidad considera que tiene la propuesta de Asamblea Nacional Constituyente (ANC) en estos momentos?

Desde el punto de vista del ala civil que está en el poder en estos momentos, en la cabeza de Maduro y su entorno es algo que va a pasar y punto, porque tienen muchos motivos para que así sea. Además de avanzar con el Estado Comunal -del que Chávez siempre habló-, es una manera de «baypasear» a la Asamblea Nacional, y eso trae consecuencias como dejar a los diputados expuestos y sin inmunidad. En el ámbito económico, les permite poder sentarse otra vez con sus prestamistas amigos, los chinos y los rusos, en condiciones de mayor seguridad para que les continúen auxiliando financieramente.

¿Qué les puede hacer retroceder? Principalmente la división que se ha creado en el PSUV en primer lugar, pero aún más importante, en la FANB. Hay versiones que confirman que los militares, tanto el alto mando como los mandos medios, están en contra de la Constituyente. Si eso es así, debe existir gran presión para que esto se abandone. Aún no está clara la fórmula, pero la única posibilidad para que no continúe es que el ala militar se oponga e invite al Poder Ejecutivo a retroceder en sus intenciones.

Hasta hace pocos días parecía no haber vuelta atrás, pero tras las declaraciones de Padrino este escenario cobra más fuerza.

-¿Cómo influye el contexto económico y la crisis del país en la percepción de la ANC?

Influye a través del hambre, que mueve a la gente, la mantiene en la calle y ha elevado la presión hasta un punto en que cualquier excusa sirve para salir.

El hambre no deja pensar a la gente. La pone en una posición en que necesita solucionar ese problema y por lo tanto, en el imaginario colectivo se instaló que este Gobierno no es capaz de resolver la crisis y hay que cambiarlo. Desde que arrancó la ANC, la Unidad tomó como bandera que las intenciones del gobierno pasan por perpetuarse y evadir la posibilidad de cambio.

-¿Cuál es la principal demanda de la población en la actualidad?

La gente está pidiendo elecciones, que se le consulte, que haya mejoras económicas, que aparezcan los alimentos. Están pidiendo el retorno de su normalidad cotidiana, interrumpida por el desabastecimiento y los altos precios. De ahí se deriva todo lo demás. Las personas quieren cambio y esto no van a poder revertirlo, quieren que haya elecciones, desean ser consultados en ese sentido.

-¿Cómo están los niveles de aprobación de gestión del actual gobierno en relación con su nivel de rechazo?

Actualmente la aprobación de esta gestión está en el 20% mientras que 80% considera que la gestión no es buena.

-¿En esas condiciones es posible plantear una «refundación de la República» y un «reordenamiento jurídico»?

No, hacerlo en estas condiciones es complicadísimo. Esto no quiere decir que no puedan terminar haciéndolo, pero están encontrando todos los obstáculos del mundo: la gente en la calle, la falta de respaldo popular e incluso las diferencias dentro del propio bloque del poder. El estamento militar parece que se opone en bloque igualmente y al no contar con el respaldo del pueblo están navegando en aguas inciertas, atravesando un territorio escabroso. Para lograrlo necesitarían como apoyo fundamental el respaldo militar.

-¿Qué escenarios son previsibles ante la actual presión acumulada en el país?

El primer escenario es que la actual presión de calle termine de generar fracturas dentro del bloque de poder y el estamento militar en algún momento diga que se debe parar, que ya no se puede continuar reprimiendo de la manera en que se está haciendo hasta ahora. Eso sería el final del gobierno de Nicolás Maduro, pero nos llevaría a un cambio que aún no conocemos.

Dentro de este escenario hay «sub-escenarios». Por ejemplo, la búsqueda de algún tipo de orden para la transición, o que los uniformados digan «ustedes salen, pero nosotros tutelamos esto bajo las sigueintes reglas». O un golpe militar clásico y punto, se quedan al mando.

También hay otras posibilidades: la constituyente retrocede, continúa la represión en la calle y la protesta tiende a apagarse. El gobierno toma un respiro que lo lleva por lo menos hasta el próximo año. Sería una tregua temporal porque la gente va a regresar a su casa con hambre y sin medicinas.

Los indicadores hablan de la imposibilidad de mantener los niveles de importaciones si se sigue cumpliendo con el cronograma de pagos de deuda externa, la escasez se va a agudizar y la presión tiende a aumentar hasta que consiga una nueva chispa que dispare otra oleada de protestas.

-¿Si se hicieran elecciones nacionales en estos momentos, cuáles podrían ser los resultados entre gobierno y oposición?

Si la oposición va unida gana elecciones nacionales en cualquier escenario y con cualquier candidato. Además ganaría de una manera bastante holgada. Si va dividida, pondría en riesgo su victoria, pero lo más seguro es que igual saldría ganando porque de alguna manera cualquier figura que se perciba con más opción canalizaría la mayor parte de los votos.

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