Expertos | Conflicto comercial entre EEUU y China se transformó en una guerra de divisas

// Por: José Miguel Farías / @Rendivalores

Expertos | Conflicto comercial entre EEUU y China se transformó en una guerra de divisas



La guerra comercial entre Estados Unidos y China se ha enfocado cada vez más en torno al papel de las monedas de sus países. Es un cambio que el presidente Donald Trump ha impuesto al quejarse ante la supuesta manipulación del yen por parte del gobierno chino. E incluso, ha habido informes sobre que ha considerado hacer lo mismo con el dólar estadounidense.

Ahora, en medio de una disputa en curso con la potencia asiática, la guerra de divisas está nuevamente al frente y en el centro del altercado comercial. En última instancia, equivale a una carrera en la que los países intentan estimular  que el valor de sus monedas se rezague con respecto a las de sus competidores para obtener una ventaja en el comercio internacional.

Esto va en contra de cómo se supone que los países deberían trabajar en conjunto para lograr una economía global equilibrada. Cuando la cooperación se rompe, los mercados globales sienten los efectos negativos. Eso es exactamente lo que se desarrolló en todo el mundo en los últimos meses, y los expertos están cada vez más preocupados de que no se vislumbre un final a la vista.

El daño inmediato que puede causar una guerra de divisas ha sido evidente en los últimos días. Las acciones estadounidenses tuvieron su peor desempeño de 2019 el pasado lunes, borrando miles de millones de dólares en riqueza, cuando China dejó que el yuan cayera por debajo de un umbral psicológico clave. La caída también marcó el nivel más bajo de la moneda desde 2008.

Mientras tanto, el índice de volatilidad o VIX, comúnmente conocido como el indicador de miedo del mercado de valores, subió 32% en un solo día. La debilidad también se extendió a los principales índices europeos y asiáticos. Asimismo, las fuertes fluctuaciones afectaron al mercado de bonos a medida que los rendimientos del Tesoro a 10 años se desplomaron, llevando la curva de rendimiento -un indicador de recesión muy vigilado- a su nivel más invertido desde 2007.

Posteriormente, los mercados se estabilizaron cuando el Banco Popular de China estableció la tasa diaria del yuan más alta de lo esperado y afirmó que no manipuló la moneda después de una acusación formal del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

La conclusión de la última semana es clara: las volatilidad en las divisas van a impactar negativamente el sentimiento del mercado. Y teniendo en cuenta que el asunto no está resuelto, en gran medida, es probable que haya mucha más volatilidad en el mercado que llegue a otras clases de activos.

Además, China no es el único poder global contra el que Trump ha luchado. El presidente estadounidense también acusó a sus homólogos europeos de manipular su moneda cuando el Banco Central Europeo sugirió en junio que podría bajar las tasas de interés y comprar otra ronda de activos para compensar la desaceleración de la economía.

* El autor es economista. Asesor de Inversiones y corredor público de valores certificado. Director de Finanzas de Rendivalores Casa de Bolsa.

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