Esta es la verdadera amenaza que no han podido resolver los países de la OPEP

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El acuerdo alcanzado por la OPEP hace un mes ha sido un giro radical de la política de ‘producción sin límites’. Ahora, la nueva estrategia consiste en recortar la producción de petróleo para sostener los precios, lo que podría funcionar a corto plazo pero no se corresponde con la tendencia más importante del sector a largo plazo, según Bloomberg: la demanda de oro negro comenzará a caer dentro de 15 años. | La AIE recorta su previsión de crecimiento de la demanda ante las peores expectativas macro.

Si continúan los avances en el sector de la energía renovable, los vehículos eléctricos y otras tecnologías alternativas, el consumo de crudo alcanzará su techo en 2030 y comenzará a caer a partir de ese momento, según un informe del Consejo Mundial de Energía. Los principales productores del mundo se reúnen esta semana en Londres para la Conferencia de Petróleo y Dinero y quizás deberían volver a revisar su hipótesis de que el mercado continuará creciendo durante décadas.

El desplome de los costes de la energía renovable (con el abaratamiento de los paneles solares en un 50% desde 2009) ya está alterando el modelo de negocio de las eléctricas. Estos cambios podrían extenderse al sector del petróleo ya que los coches eléctricos son más económicos que los de gasolina o diésel, lo que en teoría podría desplazar millones de barriles de consumo diario de crudo para finales de 2020. El pronóstico en el que se basan las inversiones en proyectos petroleros de un crecimiento de la demanda durante décadas podría resultar erróneo.

«El pronóstico a largo plazo, más allá de 10 años es, sin duda, menos positivo», dijo Alex Blein, gestor de carteras del sector de la energía de Amundi en Londres, que cuenta con unos activos de más de más de 1.000 millones de dólares. «Dados los avances en la tecnología de baterías, para 2030 los vehículos que funcionan con combustible de carbono serán la excepción en lugar de la norma. Esto impactará en la demanda de petróleo inevitablemente».

Menos fuerza del crecimiento

Cuando la Organización de Países Exportadores de Petróleo recortó la producción para sostener los precios en 2008, la decisión tenía sentido desde el punto de vista económico. En aquellos tiempos que se hablaba de peak oil (fin del petróleo), que hacía referencia al miedo de que el mundo se quedara sin crudo, por lo que los millones de barriles de reserva del grupo tenían garantizada la venta a un precio más alto en el futuro. Puede que este cálculo esté cambiando ante el temor creciente de que ciertos recursos ya no sean necesarios. Ahora, el petróleo es abundante y está diversificado geográficamente. 

La Agencia Internacional de Energía ha revisado a la baja las estimaciones de demanda durante los últimos 20 años, mientras que las proyecciones para la energía renovable han aumentado, asegura Michael Liebreich, fundador de Bloomberg New Energy Finance. Según Liebreich, el crecimiento de los vehículos eléctricos y los avances en la eficiencia del combustible implican que la demanda de petróleo alcanzará un máximo alrededor de 2025 y comenzará a caer a partir de 2030.

«La ortodoxia de ‘un crecimiento fuerte’ se ha convertido en ‘un crecimiento moderado’, y en la actualidad en ‘un crecimiento casi nulo'», explica Liebreich en una entrevista por teléfono.

«La AIE ha elevado significativamente la previsión de crecimiento de las renovables» lo que refleja cambios en la política energética de todo el mundo, aseguró la agencia en un comunicado difundido por correo electrónico. En la actualidad su principal hipótesis de demanda prevé que el consumo de petróleo crecerá hasta 2040.

No obstante, las principales compañías petroleras no están corrigiendo sus planes de negocio todavía. Spencer Dale, economista jefe de BP cree que los vehículos eléctrico tendrán un mayor impacto en un período de 30 a 50 años, aunque reconoce que es posible que pueda ocurrir antes.

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