Empresas de América Latina analizan acciones contra el acoso sexual

// EFE / Foto: Pixabay

Empresas de América Latina analizan acciones contra el acoso sexual



Las denuncias de acoso sexual en las empresas se han vuelto «virales» gracias a las redes sociales y ponen en «alerta» a las gerencias porque deviene en un daño económico, reputacional y a la productividad, advirtieron expertos internacionales en derecho.

La abogada costarricense Alexandra Aguilar explicó que la sociedad vive «una coyuntura muy interesante, generada por el empoderamiento alcanzado por las mujeres de todas las edades con el ‘#MeToo’, un movimiento que promueve la denuncia del acoso sexual».

Aguilar participó en la Conferencia Latinoamericana de Derecho Laboral 2019 celebrada en Panamá para analizar asuntos como el acoso sexual, la protección de datos y la corrupción en las empresas.

La jurista dijo que solo Costa Rica y Panamá tienen una legislación que tipifica el acoso sexual en el trabajo y lo sancionan como delito autónomo, pero el resto de Centroamérica no penaliza estos casos y, por lo tanto, no existe una data fidedigna sobre este fenómeno.

Honduras cuenta con una ley de igualdad de la mujer, pero no aborda el acoso, detalló.

«Hay un vacío bastante grande en los países, se llega a una fase penal, no laboral y el despido se da en virtud de una condena penal, con cárcel» para los acosadores, explicó.

Solo en su país en lo que va de año se han reportado 500 denuncias de este delito «y no solo de mujeres, también ha aumentado el número de hombres» que presentan estos casos, que por ley la empresa «tiene que investigarlos a lo interno y denunciarlos».

Existe, por lo menos, «la conciencia que el acoso es algo que no es normal, que debe regularse, y sancionarse», acotó.

Refirió que también, al menos en su país, hay «una lista negra» de casos no denunciados.

Cuando el sancionado denuncia a la empresa ante las autoridades, estas verifican si siguió el procedimiento establecido y, si es así, «más del 70%» de los casos se resuelven a favor del empleador.

Mientras que menos del 50% de los casos resultan favorables a la empresa cuando las autoridades detectan vacíos en el procedimiento que se siguió.

Otro «detalle» es que los acosadores dejan «evidencias», como mensajes a cualquier hora, por lo que «no tiene que ser en el ámbito de la jornada laboral. Por ejemplo, mensajes en la madrugada, lo que sea, puede constituir prueba, porque se trata de un mal uso (de las redes sociales) por parte de estas personas para obtener un favor sexual».

Recordó que es una «obligación» investigar dentro de la empresa y si la víctima lleva el caso a la autoridad de trabajo, esta institución debe abrir la indagación, «pero sanciona a la compañía por no seguir lo que tenía que hacer», aparte de al responsable del delito.

Sobre la ausencia de legislación en el resto de la región, Aguilar dijo que «depende de un tema político» reconocer la necesidad de leyes más homologadas, y recordó que las trasnacionales tienen reglamentos y políticas internas en sus filiales para perseguir el acoso sexual, pero «la gente comenta, pero no lo denuncian»

Se necesita librar el pulso político para «generar leyes mucho más fuertes», acotó.

En la conferencia, el abogado panameño Ricardo Alemán, del bufete Morgan & Morgan, que junto con Employment Law Alliance (ELA) organizaron el encuentro, dijo que en Panamá solo hay registro de «un caso» debidamente investigado contra dos ejecutivos de una trasnacional que fueron sancionados por acosar a una colega, quien tuvo como pruebas los mensajes que le enviaban.

A la cita regional asistieron cerca de un centenar de abogados, la mayoría panameños, y entre los expositores desfilaron expertos de América y Asia.

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