El coronavirus impactará poco y solo a corto plazo en el crecimiento global

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El coronavirus impactará poco y solo a corto plazo en el crecimiento global



De acuerdo con un trabajo de El Economista, la conclusión a la que llegan distintos expertos, servicios de estudio e instituciones, la evolución y las consecuencias del Covid-19, mejor conocido como Coronavirus, podría ser controlada como lo fueron otras enfermedades que estremecían al mundo en año anteriores.

Por los momentos, se ha llegado al consenso sobre los daños a la economía global corto plazo creados por el Cronoarivus: el crecimiento podría caer do décimas con respecto al previsto para 2020, mientras que en China podría llegar a a ser de cinco décimas menos.

Sin embargo, aunque estas cifras no son conservadoras, la potencia China tiene la capacidad de recuperar lo perdido en el mediano plazo.

Actualmente, la economía resiente los efectos del Coronavirus, especialmente, en los niveles de consumo y flujos comerciales dado que son elementos más sensibles a las alertas sanitarias y a la naturaleza de la enfermedad.

La aparición del virus en plena celebración del año nuevo lunar afectó a las industrias del turismo, del entretenimiento, de proveedores de seguros y del transporte.

Y a pesar del alarde diario, los bancos centrales no han emitido reacciones contundentes sobre los efectos del Covid-19.

«Así, el presidente de la Fed Jerome Powell en su comparecencia de esta semana, subrayó la importancia de vigilar lo que está sucediendo pero en ningún caso causar alarma innecesaria ante un fenómeno que probablemente ya haya alcanzado su ‘pico’ para, a partir de ahí, empezar lentamente a controlarse la situación», reseña el portal informativo.

Así, el  Instituto de investigación de la gestora Flossbach von Storch, la estimación de infectados en Wuhan podría llegar a su pico más alto entre el 17 y el 27 de febrero, cuando se registren más de dos millones de afectados.

No obstante, se espera que para los primeros días de marzo se reduzcan rápidamente la incidencia de casos y hasta desapariciones de la enfermedad.

El control de movimientos y la disciplina del comportamiento social han ayudado decisivamente para limitar la expansión del coronavirus incluso en las propias provincias chinas.

– No hay reducción de capital –

Una ralentización del consumo (incluso retroceso en el consumo de materias primas según muestran los indicadores adelantados, por ejemplo, la demanda de petróleo se espera que caiga un 20% en el primer trimestre según la energética china estatal Sinopec) tiene difícil recorrido a medio plazo, ya que no se ha producido destrucción de capital alguna ni tampoco una desaparición de inversiones que aseguran a largo plazo el crecimiento de las economías.

Una cosa es que se ralenticen las inversiones y otra distinta que se hubiera producido una desaparición de estructuras productivas como sí ocurriría en caso de catástrofes naturales o guerras.

En segundo lugar, el impacto a medio plazo sería importante si no hubiera herramientas monetarias contundentes que rebajen los costes de financiación y tengan períodos largos de amortización de créditos. Esto tampoco está sucediendo a día de hoy.

 – Entre 2020 y 2021 la compra de bienes americanos por parte de China se incrementará en 200.000 millones de dólares –

En tercer lugar, otro de los factores que frena la prolongación a medio plazo de los efectos del coronavirus es el estímulo comercial abierto después de la primera fase del acuerdo Estados Unidos-China a finales de 2019. Especialmente, la mayor parte de las perspectivas de crecimiento de los flujos comerciales estará en las materias primas. En los próximos meses, China no sólo revertirá el parón de compras que hizo desde Estados Unidos sino que además las hará crecer por encima de la media histórica.

Concretamente, entre 2020 y 2021 la compra de bienes americanos por parte de China se incrementará en 200.000 millones de dólares repartidos entre manufacturas, bienes agrícolas, energía y servicios. En el caso de los bienes energéticos, la cifra asciende a 18.500 millones en 2020 y 33.900 millones en 2021.

 – Sólo por expectativas, el impacto económico a medio plazo se reduce considerablemente, y eso se nota en el comportamiento de los inversores –

Sólo por cuestión de expectativas, el impacto económico a medio plazo se reduce considerablemente, y eso se nota en el comportamiento de los inversores. Tras una primera caída de casi 3 puntos porcentuales en las dos primeras semanas en la Bolsa de Shanghái, el comportamiento del cierre de semana ha cambiado significativamente. Existe todavía un foco de incertidumbre notable en Hong Kong, donde los activos siguen teniendo un comportamiento negativo muy similar al que tuvo en la epidemia del SARS en 2003.

En definitiva, el coronavirus tiene más visos de ser una china en el zapato pasajera para las grandes economías que un dolor de cabeza que continúe más tiempo.

Es más preocupante el final de ciclo económico en los países occidentales o que se produzca un aterrizaje forzoso del crecimiento chino en su proceso de cambio estructural, que esta enfermedad se convierta en un problema crónico. La industria biotecnológica china tiene la suficiente potencia como para obtener un remedio pronto para el virus y aplicarlo de forma masiva en su población.

Con Información de El Economista

 

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