Deuda externa y su manejo (Medidas de ajuste IV)

Johnny Zafra

El Financiamiento externo o en moneda extranjera, ha sido un medio financiero muy común a lo largo de la historia de los países. Dicho financiamiento se orienta principalmente a la inversión en infraestructura productiva, y en otros casos a solventar deficiencias entre los flujos de importación y exportación, esto es déficit en Balanza Comercial de un país.

Ahora bien, cuando el flujo de exportaciones es constante y creciente, y el tipo de cambio es bajo, el financiamiento externo se convierte en una opción de dinero barato.

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Obviamente, el pago oportuno del servicio de la deuda es clave para acceder a futuros financiamientos. En la actualidad, a diferencia del pasado, este tipo de financiamiento se documenta mediante la emisión de Bonos, que son colocados en los mercados financieros internacionales.

El tamaño de la deuda externa con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) del País, así como con respecto al nivel de reservas internacionales de ese país, son variables importantes a tomar en cuenta. Cuando estos dos coeficientes ascienden a niveles no prudentes, el manejo de la deuda externa se hace complejo.

Cuando un País encara un descenso en sus exportaciones, ello incide directamente sobre sus reservas internacionales y el tipo de cambio tiende a incrementarse. Esta circunstancia impacta directamente sobre el servicio de deuda medido en moneda nacional, que aumenta en cada oportunidad de pago. De la misma manera, se afecta el nivel de reservas internacionales, que en un escenario de descenso de las exportaciones, son más escasas. Progresivamente, el pago periódico de este tipo de obligación incrementa su proporción tanto en las salidas de las reservas internacionales, así como su proporción dentro del presupuesto en moneda nacional, dado el progresivo aumento del tipo de cambio. Estas circunstancias podrían llevar a una situación de incapacidad de pago.

Por ello se hace conveniente, en épocas inmediatamente anteriores o durante un proceso de descenso de exportaciones cancelar prudentemente montos de deuda externa con el fin de evitar situaciones indeseables. Si no se cuenta con reservas internacionales suficientes para cancelar montos importantes de deuda, es recomendable hacer frente con la venta de activos propiedad del estado. Para lo cual los procesos de privatización de activos y/o empresas públicas se hacen vigentes.

En este último caso, estos procesos deben venir acompañados de programas de reconversión productiva, con el fin de que las reducciones de nomina, que generalmente se asocian con las privatizaciones, sean canalizados hacia areas en las cuales el País tiene ventajas comparativas y competitivas, y que pueden ser desarrolladas como nuevas fuentes de negocios.

Obviamente, este tipo de medida debe formar parte de un Plan Estructural de Ajuste Macroeconómico que permita diversificar la economía, y garantizar un crecimiento estable y sostenido.

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