Borges pide que se devuelvan funciones a la AN para refinanciar deuda

// EFE

Borges pide que se devuelvan funciones a la AN para refinanciar deuda



El presidente del Parlamento venezolano, el opositor Julio Borges, pidió hoy al Gobierno de Nicolás Maduro que devuelva los poderes a la Cámara para que sea posible la refinanciación de la deuda externa que necesita el Ejecutivo venezolano y poder seguir pagando a los tenedores de bonos.

El político opositor afirmó que el Gobierno debe «admitir que solo con un programa económico coherente y devolviéndole sus atribuciones a la Asamblea Nacional (Parlamento) será posible refinanciar la deuda externa».

Según Borges, «el país necesita un plan integral en materia económica y regresar a la democracia para poder refinanciar la deuda» con el aval del Parlamento, en manos de la oposición y que ha sido despojado de sus atribuciones legislativas y de control por varias decisiones del Supremo y de la Asamblea Nacional Constituyente.

El presidente Maduro ordenó a principio de este mes una renegociación de la deuda externa del país que primero deben aceptar los tenedores de bonos de Venezuela y de su empresa petrolera estatal, Pdvsa.

El Gobierno de Caracas y los tenedores de su deuda pública y de la de Pdvsase se reúnen mañana en la capital de Venezuela para tratar una posible refinanciación que dé al país caribeño posibilidades de seguir cumpliendo sus compromisos y no caer en suspensión de pagos o «default».

Desde que la oposición ganara las elecciones legislativas de diciembre de 2015, el Gobierno venezolano no presenta sus presupuestos ni sus leyes de endeudamiento ante la Cámara a pesar de que así lo exige la Constitución.

Esta circunstancia ha frenado a algunos inversores a la hora de seguir ofreciendo financiamiento al Gobierno venezolano, y complica la renegociación de la deuda que pretende Maduro.

Además, Venezuela se enfrenta desde agosto a las sanciones dictadas por Estados Unidos, que prohíben a sus empresas y ciudadanos negociar con deuda nueva emitida por el Gobierno de Caracas y por Pdvsa.

Sin embargo, una directiva emitida del Tesoro estadounidense establece que estudiará permitir nuevas negociaciones en deuda venezolana si esta está aprobada por el Parlamento.

La oposición y el Gobierno tienen previsto comenzar el 15 de noviembre una nueva ronda de negociaciones, en la que la devolución de poderes al Parlamento y la aprobación de un refinanciamiento de la deuda por parte de esta Cámara se perfilan como temas centrales.

Medidas contra la hiperinflación

Borge también exigió reformas urgentes para evitar la «catástrofe social» que supondrá al país entrar en hiperinflación e instó a acabar con el control del cambio de divisas.

«Deben aceptar que el control de precios no funciona y la mejor evidencia es que estamos en hiperinflación», prosiguió Borges, que pidió escuchar a los empresarios y eliminar «las trabas que impiden producir en Venezuela» para acabar así con «la desnutrición infantil» y otros problemas sociales que atraviesa el país.

En un comunicado emitido por su partido, Primero Justicia (PJ), aseguró que el Gobierno «permanece inmóvil ante el avance de la hiperinflación» y calificó esta inacción de «sumamente peligrosa».

«Estamos ante una ola que amenaza con arrasar lo poco que queda en pie. Si la inflación de noviembre y diciembre se mantiene entre 40 % y 50 %, y nada indica que no vaya a ser así, cerrará este año con un salto de 2.000 %», dijo el opositor.

Según cifras de la Comisión de Finanzas del Parlamento, Venezuela registró en octubre una inflación del 45,5 % y tiene una inflación acumulada del 825,7 % en lo que va de año.

Ni el Banco Central de Venezuela ni el Gobierno ofrecen datos sobre inflación desde 2015.

Entre las medidas urgentes exigidas por Borges está disminuir la creación de dinero para cubrir el gasto público e impulsar la producción nacional, que ha caído estrepitosamente desde el inicio en 1999 de la llamada revolución bolivariana.

Otra de las decisiones que demanda a Maduro es el desmantelamiento del control del cambio de divisas.

«El control de cambio fracasó y no es posible que el país siga regalando los pocos dólares que le quedan a la fantasiosa tasa de 10 bolívares por dólar», dijo Borges en referencia a la tasa de cambio preferencial a la que el Gobierno vende algunos de los dólares que adjudica.

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