23/02/2026 12:03 PM

Gasolina "súper premiun": ¿Hay un ajuste de precios de los combustibles en marcha?

La introducción de la gasolina «súper premiun» de 97 octanos al mercado sugiere una posible intención de ajustar precios y reducir el subsidio. ¿Cuáles serían las implicaciones de este eventual cambio del mercado de combustibles?

Gasolina «súper premiun»: ¿Hay un ajuste de precios de los combustibles en marcha?

El Gobierno interino introdujo la venta de gasolina «super premiun» de 97 octanos en un grupo de estaciones de servicio en Caracas, una decisión que algunos expertos consideran un ensayo para iniciar una transformación del mercado de combustibles en el país, al regresar -posiblemente- a una oferta diversificada con precios diferenciados.

El litro del combustible fue fijado en 1 dólar, un precio históricamente elevado, pero que, en comparación con los promedios latinoamericanos actuales, no está entre los más altos, según el más reciente reporte Typing Business.

De acuerdo con la publicación, «para febrero de 2026, el promedio regional se ubica en torno a 1,20 dólares por litro, con países como Uruguay (2 dólares/litro), México (1,49US$/litro) o Barbados (1,88US$/litro) por encima de la media internacional».

«En el extremo inferior se encuentra Venezuela, con un precio de 0,50 dólares por litro en la modalidad ‘internacional’ y 0,04 dólares bajo el esquema subsidiado con acceso muy limitado», añade el análisis del economista Jesús Martínez.

Incluso, con el aumento de la gasolina a un 1 dólar en promedio, Venezuela escalaría unos pocos puestos -concretamente seis escaños- en el ranking latinoamericano de precios desde la última posición que ocupa en la actualidad.

Sin embargo, esta posibilidad no se puede asumir con ligereza, ya que la economía venezolana se mantiene en un proceso de recuperación con incertidumbres e indicadores sociales preocupantes con altos niveles de pobreza y marcadores de consumo con comportamientos desiguales en función de la capacidad adquisitiva de los diferentes estratos socioeconómicos.

Un aumento de los combustibles, obviamente incidiría en el incremento de los precios de bienes y servicios, debido no solo a los crecimientos de los costos logísticos y de transporte, sino también de manufactura.

Impactos en los negocios

En este sentido, el análisis del economista Jesús Martínez, publicado en el reporte Typing Business, apunta que las empresas deben tener en cuenta algunas consideradores que se consideran claves para enfrentar la eventualidad de un incremento de los combustibles.

– El fin de las inversiones defensivas

«Durante años, las empresas llevaron internamente servicios que normalmente serían públicos: plantas eléctricas propias, tanques y sistemas de bombeo de agua, flotas privadas para asegurar abastecimiento e inventarios de combustible como cobertura operativa ante potencial escasez.

Estas inversiones fueron racionales en un entorno de subsidios y fallas estructurales. Pero si el esquema cambia —seguramente de forma gradual ya sea por ajuste de precios o mejora en provisión— la pregunta estratégica es: ¿Tiene sentido mantener infraestructura paralela si el costo público se normaliza?

La planificación financiera debe evaluar el costo total de mantener estructuras que nacieron como respuesta de emergencia».

– Aumento del combustible

«Un ajuste hacia 1 dólar por litro no sería extraordinario en términos regionales. Pero sí representaría un cambio relevante en la estructura de costos internos. De hecho, impactaría directamente los sectores de logística, transporte de insumos, distribución y los precios finales en todo el sector comercial.

En sectores con márgenes ajustados, variaciones fuertes en servicios básicos pueden comprimir el EBITDA rápidamente si no se anticipan».

– Reorganizar el gasto: del subsidio implícito a la eficiencia explícita

«El subsidio energético históricamente actuó como un amortiguador oculto. Su corrección obliga a las empresas a competir bajo estructuras más transparentes».

«Esto abre dos dinámicas simultáneas: una mayor presión sobre eficiencia operativa y una mayor disciplina en asignación de capital«.

«Empresas que antes podían absorber ineficiencias logísticas gracias a gasolina extremadamente barata deberán revisar: rutas, centros de distribución, integración vertical y economías de escala».

– Flujo de caja y capital de trabajo

«Un ajuste de precios energéticos puede tensionar el capital de trabajo en el corto plazo, al generar más necesidad de liquidez para tener inventarios (con aumentos de precios), mayor presión sobre cuentas por cobrar si no se ajustan precios de ventas y una reducción temporal de márgenes».

«En un entorno donde también se busca estabilizar el mercado cambiario, la disciplina financiera vuelve a ser determinante».

– Impacto en el consumo

«También es indispensable modelar el posible impacto que un aumento de la gasolina tendría sobre el consumo privado, especialmente en sectores sensibles al transporte y a la movilidad, donde un mayor costo energético se trasladará a precios finales y reducirá la capacidad de gasto de los hogares cuando el poder de compra aún no está recuperado».

Puede continuar leyendo el reporte aquí

Lea más contenido interesante y de actualidad:

Banca y Negocios Somos uno de los principales portales de noticias en Venezuela para temas bancarios, económicos, financieros y de negocios, con más de 20 años en el mercado. Hemos sido y seguiremos siendo pioneros en la creación de contenidos, análisis inéditos e informes especiales. Nos hemos convertido en una fuente de referencia en el país y avanzamos paso a paso en América Latina.

Síguenos en nuestro Canal de WhatsApp, Telegram, Instagram, Twitter y Facebook

Comparte este artículo