#Exclusivo: Luis Vicente León explica porqué es poco probable que se reduzca la brecha cambiaria
Si bien el objetivo del Banco Central de Venezuela (BCV) es reducir y estabilizar la brecha cambiaria en torno al 10%, existen factores estructurales y geopolíticos que condicionan este resultado, indica el presidente de Datanálisis.
La brecha cambiaria en Venezuela continúa siendo uno de los indicadores más observados por analistas y ciudadanos, dado su impacto directo en la formación de precios y el poder adquisitivo.
Históricamente, esta diferencia entre el tipo de cambio oficial (BCV) y el mercado paralelo fluctúa según la inyección de divisas al sistema bancario y la liquidez monetaria en bolívares. Un resumen de los puntos clave sobre el comportamiento de la brecha indica algunas tendencias actuales.
A mediados de marzo, la brecha se ha mantenido en un rango que genera presión sobre el sector comercial. Mientras el BCV intenta anclar la tasa mediante un sistema de subastas, la demanda estacional de divisas suele presionar el paralelo al alza, lo que ensancha la distancia entre ambos valores.
El flujo de divisas que el Banco Central coloca en la banca es el principal freno para que la brecha no se dispare. Si la oferta disminuye, la diferencia de precios del dólar tiende a expandirse rápidamente.
Además, el pago de bonificaciones o ajustes en el gasto público suelen inyectar bolívares al sistema que buscan refugio inmediato en el dólar, situación que incrementa la cotización informal.
La percepción de los agentes económicos sobre la estabilidad de los próximos meses influye en qué tanto se despega el paralelo del oficial.
La real economik
El impacto en la economía real pasa por varios puntos. El primero es el comercio, porque muchos establecimientos enfrentan el dilema de facturar a tasa BCV (como dicta la norma) mientras sus costos de reposición se calculan a menudo con una referencia más alta.
Luego, están los costos de servicios. En ciudades como Caracas, el diferencial afecta los presupuestos de servicios técnicos, repuestos y logística, que suelen ajustarse preventivamente ante cualquier salto en el paralelo.
Luis Vicente León es uno de los economistas y analistas de entorno más influyentes de Venezuela, conocido principalmente por su rol como presidente de la encuestadora Datanálisis. El experto conversó -en exclusiva- con Banca y Negocios.
“A la pregunta de si es realista esperar que la brecha cambiaria se cierre a cero, la respuesta técnica es poco probable en el corto plazo. Si bien el objetivo del Banco Central de Venezuela (BCV) es reducirla y estabilizarla en torno al 10%, existen factores estructurales y geopolíticos que condicionan este resultado”, barrunta las primeras letras de su análisis.
Varias catapultas
¿Cuáles son los factores determinantes? En primer lugar, la geopolítica y flujo de divisas: “La oferta de dólares en el mercado local depende críticamente de la fluidez de los envíos desde Estados Unidos. Aunque el volumen total ha sido suficiente para cubrir la demanda teórica, de 1.200 millones de dólares este año, el suministro no sigue un patrón planificable”, despacha.
También se usa la divisa como mecanismo de presión, es decir, se observa que la irregularidad en los envíos responde a una estrategia de presión política. “Esta vinculación entre la liquidez cambiaria y las negociaciones entre ambos gobiernos introduce un componente de incertidumbre sistémica”.
No puede quedar de lado la gestión del Banco Central de Venezuela (BCV): La falta de un cronograma claro de subastas impide que el ente emisor pueda proyectar una oferta masiva y constante. Sin esta capacidad de planificación, el mercado no logra anclar sus expectativas.
León expresa que incluso con una oferta de divisas elevada, la volatilidad persistirá mientras el suministro sea percibido como discrecional y sujeto a vaivenes políticos.
Y remarca un punto clave: La estabilidad no vendrá solo de la “cantidad” de dólares, sino de la regularización y despolitización del flujo. “Si los envíos se normalizan y el BCV logra masificar las subastas de forma proyectable, la brecha cederá; de lo contrario, el mercado operará bajo una prima de riesgo constante”, dilucida.
¿Cuáles son los tipos de cambio?
En la dinámica económica actual de Venezuela, coexisten varios tipos de cambio que cumplen funciones distintas dependiendo del entorno (oficial, comercial o informal).
He aquí un desglose de los marcadores principales que definen el día a día:
-El Tipo de Cambio Oficial (BCV)
Es la tasa referencial establecida por el Banco Central de Venezuela. Se determina a través del promedio ponderado de las mesas de cambio de la banca.
Uso: Es la tasa legal obligatoria para el cobro de bienes y servicios en establecimientos comerciales, cálculo de impuestos, aranceles aduaneros y contabilidad de empresas.

“Hay empresas que logran comprar a tasa oficial, otras acceden por subasta a tasas intermedias, otras deben elevar su postura hasta niveles cercanos al mercado libre, y muchas terminan cubriendo sus necesidades directamente en ese mercado”: Luis Vicente León, presidente de Datanálisis.
-El Mercado Paralelo
Aunque no es oficial, sigue siendo una referencia psicológica y comercial importante para fijar precios en ciertos sectores o para la compra-venta de divisas entre particulares.
Dinámica: Suele ser más volátil y reacciona más rápido a la liquidez monetaria o a eventos de incertidumbre política y económica.
-El Tipo de Cambio Implícito / Corporativo
En el sector empresarial y financiero, a menudo se calcula una tasa basada en la relación entre la liquidez monetaria (M2) y las reservas internacionales, o bien, basada en el costo de reposición de inventarios.
Muchas empresas utilizan una tasa de planificación financiera que suele estar ligeramente por encima de la oficial para cubrir el riesgo cambiario.
El esquema de subastas
En este orden de ideas, el presidente de Datanális declara que en el país operan varios canales con precios distintos, reglas distintas y, sobre todo, distinto nivel de acceso.
“El tipo de cambio oficial del BCV, que es el que se usa en mesas de dinero y en operaciones bancarias formales, pasó de Bs. 301,37 por dólar el 2 de enero a Bs. 443,26 el 13 de marzo, lo que implica una devaluación acumulada de 47,1% en poco más de dos meses”, echa mano de la calculadora.
A ese canal -apunta- se suma el esquema de subastas, donde en este período se habrían colocado alrededor de 1.200 millones de dólares “provenientes de la cuenta de Venezuela en el Tesoro estadounidense”.
“Pero ese mecanismo no funciona como un mercado abierto y transparente, sino como una subasta administrada, con prioridades que se reasignan, entregas inciertas y precios que cambian según sector, banco y urgencia de la demanda. En paralelo se habrían vendido por la vía de mesas bancarias para atender necesidades operativas en bolívares”, ofrece data fresca.
León relata que el resultado es una estructura cambiaria fragmentada.
“Hay empresas que logran comprar a tasa oficial, otras acceden por subasta a tasas intermedias, otras deben elevar su postura hasta niveles cercanos al mercado libre, y muchas terminan cubriendo sus necesidades directamente en ese mercado”.
Al cierre de esta nota, la brecha cambiaria se ubica en alrededor de 40%, un diferencial que puede tener un impacto muy relevante en la estructura de costos de las empresas.
El ajuste no ha sido homogéneo
Además, Luis Vicente León va poniendo la guinda, al señalar que el ajuste no ha sido homogéneo.
Mientras el oficial acumula una devaluación de superior a 45% desde inicios de año, la referencia libre evidencia un incremento que se ubica en alrededor de 9% en lo que va de año.
“Eso significa que el año comenzó ya con una brecha muy elevada entre el mercado oficial y el libre, cercana a 90%, y aunque esa diferencia se ha reducido, sigue siendo demasiado alta para hablar de estabilidad”, precisa León.
Y da la estocada final: “Mientras no haya suministro estable de divisas, mayor transparencia en la asignación, regularidad en las entregas y capacidad real de abastecer a todos los sectores, seguirá predominando la incertidumbre”, remata.
Al cierre de este primer trimestre de 2026, la economía venezolana se encuentra en un punto de inflexión donde la brecha cambiaria ha dejado de ser una simple distorsión para convertirse en el termómetro de la nueva etapa política y comercial.
Tras los picos de volatilidad de enero —cuando la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo llegó a superar el 40%—, marzo muestra una tendencia a la corrección, aunque persisten desafíos estructurales que el sector privado vigila con cautela.
Lea más contenido interesante y de actualidad:
En Gaceta Oficial: Se establece la tarifa del pasaje urbano en Bs. 100
Asoprocave advierte que precio internacional del cacao podría disminuir la producción nacional
Somos uno de los principales portales de noticias en Venezuela para temas bancarios, económicos, financieros y de negocios, con más de 20 años en el mercado. Hemos sido y seguiremos siendo pioneros en la creación de contenidos, análisis inéditos e informes especiales. Nos hemos convertido en una fuente de referencia en el país y avanzamos paso a paso en América Latina.
Síguenos en nuestro Canal de WhatsApp, Telegram, Instagram, Twitter y Facebook
