#Análisis: Multinflación, una herramienta gerencial para sobrevivir en entornos inflacionarios
Entender el concepto de Multinflación se vuelve indispensable, pues llena el vacío dejado por los enfoques macroeconómico y contable. Expone la imprecisión del promedio y se encauza en la estrategia para gestionar los costos y fijar los precios.

Cada vez más cuando en los distintos países las respectivas autoridades competentes publican el dato oficial de la inflación del mes o del año, una sensación de escepticismo recorre a empresas y ciudadanos.
La cifra, presentada como un termómetro económico preciso, a menudo se siente ajena y desconectada de la realidad del día a día. La pregunta es inevitable: si la inflación oficial es tan baja, ¿por qué mis costos se han disparado?
Esta disonancia no es una simple percepción; es una realidad gerencial. Para darle un marco y una solución, el consultor gerencial Pedro Pacheco Rodríguez introdujo en 2016 el concepto de Multinflación.
No se trata de una nueva teoría macroeconómica ni de una norma contable, sino de un constructo puramente gerencial diseñado para complementar los enfoques existentes y guiar la toma de decisiones, al reconocer una verdad fundamental: la inflación que afecta a cada sector, a cada empresa, incluso a cada familia, es única.
El núcleo del problema reside en que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) es un promedio, y los promedios pueden ser profundamente engañosos. Ocultan las diferencias que existen entre los distintos sectores que los componen.
Como dice el adagio: “mi vecino tiene cuatro autos y yo no tengo ninguno, en promedio ambos tenemos dos vehículos”. Basar la estrategia de costos y precios de una empresa tomando como referencia el IPC, el cual contiene, en mayor o menor grado, dispersiones entre los distintos valores que lo componen, es una receta para el fracaso.

En economías como la de Venezuela, la Multinflación deja de ser una buena práctica para convertirse en una condición indispensable de supervivencia: Pedro Pacheco Rodríguez.
Los límites de los marcos tradicionales
Para comprender la urgencia de este nuevo enfoque, es crucial analizar las limitaciones de los dos principales marcos que abordan las altas inflaciones:
– La Hiperinflación Macroeconómica (Philip Cagan, 1956): Este es el concepto académico clásico, que define la hiperinflación como un colapso económico extremo donde los precios aumentan más de un 50% mensual.
– Su Límite: Es un indicador de catástrofe nacional. Describe una economía en caída libre, pero resulta inútil para la gestión diaria en entornos que, sin ser tan extremos, son igualmente dañinos. Una empresa no puede esperar a que la economía colapse para actuar; necesita herramientas para navegar inflaciones (IPC) del 15%, 40% o incluso del 3% anual, donde la volatilidad sectorial y empresarial es la verdadera amenaza. Actualmente, no hay ninguna economía de país alguno que este experimentando una hiperinflación en el sentido estricto de la definición de Cagan. Por lo que su uso es limitado o, incluso, casi nulo.
– Información Financiera en Economías Hiperinflaciones: La Norma Internacional de Contabilidad N* 29 (NIC 29) es el enfoque de la normativa contable, que activa ajustes a los estados financieros cuando, entre otros factores no cuantitativos, la inflación acumulada en tres años supera el 100%.
– Su Límite: Es una herramienta reactiva y de reporte. Su función es ajustar la información de lo que ya pasó para que los estados financieros muestren cifras que sean comparativas en términos de poder adquisitivo.
Sin embargo, las decisiones gerenciales críticas de negocio —presupuestos, fijación de precios, planes de inversión, reducción de costos, flujo de caja— requieren una visión proactiva y a futuro. La NIC 29 corrige el espejo retrovisor, es una herramienta fundamental para evaluar la gestión pasada, pero no ilumina el camino por delante.

Las decisiones gerenciales críticas de negocio —presupuestos, fijación de precios, planes de inversión, reducción de costos, flujo de caja— requieren una visión proactiva y a futuro.
Multinflación: el complemento gerencial indispensable
Aquí es cuando entender el concepto de Multinflación se vuelve indispensable, pues llena el vacío dejado por los enfoques macroeconómico y contable. Expone la imprecisión del promedio y se encauza en la estrategia para gestionar los costos y fijar los precios.
Pensemos en una economía europea o norteamericana con un IPC general anual del 3%. Una gerencia podría sentirse tentada a usar esta cifra como guía, pero estaría conduciendo el vehículo solo viendo el espejo retrovisor como si esa fuese la única mirada.
La realidad es que no existe una única economía del 3%, siguiendo el ejemplo, existen múltiples economías con distintas inflaciones en un mismo espacio y periodo de tiempo operando a velocidades diferentes.
La evidencia más clara es la volatilidad sectorial cuando ese 3% se descompone:
- Vivienda: Imaginemos que este sector experimenta una inflación del 7.4% (tras un año previo de deflación del -5.9%). Una constructora o una cadena de retail con altos costos de alquiler que planificó usando el promedio del 3% enfrentaría una explosión de costos que aniquilaría sus márgenes.
- Alimentos y Bebidas: Vive la historia opuesta. Tras un año de alta inflación al 7.3%, se desacelera drásticamente a solo 1.8%. Un supermercado que se preparó para otra ola de altos precios habría cometido un error estratégico, perdiendo competitividad.
- Transporte: Un costo logístico clave se estabiliza con una inflación casi nula del 0.6%. Esto crea una ventaja competitiva masiva para las empresas de distribución que sepan identificarlo y capitalizarlo.
- Comunicaciones: Con una inflación de apenas 0.1%, estas empresas enfrentan un escenario muy duro: sus precios de venta están estancados, pero sus propios costos (como los alquileres influidos por la inflación de la vivienda del 7.4%) siguen subiendo. Esta compresión de márgenes es invisible si solo se observa el IPC general.
De la buena práctica a la supervivencia: el caso venezolano
En economías como la de Venezuela, esta dispersión entre el promedio oficial y la realidad de cada empresa es aún más extrema. En este contexto, la Multinflación deja de ser una buena práctica para convertirse en una condición indispensable de supervivencia.
La pregunta recurrente que hace la alta gerencia: ¿Cuánto será el IPC de este año? Por supuesto que es pertinente plantearla, pero más aun lo es preguntarse y calcular cuánto es la inflación interna o propia, es esta la que permitirá tomar decisiones gerenciales más acertadas.

«La desconfianza hacia la cifra oficial de inflación no es una intuición errada, sino una correcta percepción gerencial».
¿Cómo implementar un enfoque de Multinflación?
- Calcular un Índice de Precios Propio: El primer paso es revisar los procesos internos para monitorear la evolución real de los precios de los insumos más críticos: materias primas, logística, energía, salarios y alquileres. Cada unidad de negocio debe conocer su propia estructura de costos y, por ende, su propia tasa de inflación.
Pocas empresas calculan y gestionan su inflación propia.
- Adecuar el talento y la tecnología: Los equipos gerenciales deben ser entrenados para analizar datos divergentes. El uso de Big Data y herramientas de análisis se vuelve esencial para procesar la información en tiempo real, lo que permite que la gestión deje de ser reactiva para volverse proactiva y predictiva.
- Toma de decisiones estratégicas: Obtenida su inflación interna, la empresa puede tomar decisiones mucho más precisas en fijación de precios, elaboración de presupuestos, control de costos y negociaciones salariales. Se deja de reaccionar a proyecciones de inflación macroeconómicas y/o al titular de la prensa, para empezar a gestionar la realidad inflacionaria del sector en general, pasar por la de la propia empresa y terminar en las de sus unidades de negocio.
En conclusión, la desconfianza hacia la cifra oficial de inflación no es una intuición errada, sino una correcta percepción gerencial.
Mientras que la hiperinflación clásica de Cagan diagnostica una enfermedad grave macroeconómica y la NIC 29 ajusta el registro histórico para hacer comparable los estados financieros y conocer el resultado por exposición a la inflación (REI), la Multinflación lleva a las empresas a conocer su realidad interna mediante su propia inflación, ofrece el manual de navegación estratégico para controlar los costos y establecer la política de precios.
Es el marco que permite a una empresa entender su propia realidad económica, más allá de las variables macroeconómica, y tomar el timón para asegurar su estrategia y supervivencia.
* El autor es doctorando en Gerencia, UCV. Expresidente de PwC Venezuela, Consultor Gerencial y Presidente Ejecutivo de la Asociación Bancaria de Venezuela y Vicepresidente de la Sociedad Anticancesora de Venezuela
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