Plataforma informática del TSB se colapsó en 2018 porque no estaba completa

// EFE

Plataforma informática del TSB se colapsó en 2018 porque no estaba completa


La nueva plataforma informática de la entidad bancaria británica TSB, adquirida en 2015 por el español Banco Sabadell, cayó en su debut el 20 de abril de 2018, dejando a millones de clientes sin acceso a sus cuentas, porque «no era estable ni estaba completa», indica un informe difundido este martes en el Reino Unido.

Por encargo del banco británico, el bufete legal Slaughter and May ha investigado las causas del enorme fallo informático, ocurrido al migrar los datos de los cinco millones de clientes del TSB de su antigua plataforma digital a otra nueva diseñada y operada por SABIS, el proveedor informático del Sabadell.

El informe concluye que el colapso del sistema, que propició numerosos casos de fraude e indemnizaciones a los afectados, se debió a que «la nueva plataforma no estaba preparada para apoyar a toda la base de clientes del TSB» y a que «SABIS no estaba preparada para operar la nueva plataforma».

Los investigadores señalan que el Consejo de Administración del TSB, cuyo consejero delegado, Paul Pester, dimitió tras el suceso, no cuestionó lo suficiente el plan propuesto por SABIS y en cambio se fió de «la experiencia previa en integraciones» del Banco Sabadell, sin obtener las debidas «garantías».

Uno de los problemas fue, según los consultores, que se fijó una fecha única para ejecutar de una sola vez las migraciones de datos y sistemas, lo que en sí era «ambicioso», «sin sopesar suficientemente los riesgos».

Según comprobaron, la plataforma creada por SABIS, Proteo4UK, no estaba lista para debutar «en vivo» en abril de 2018 «porque no había sido suficientemente probada», afirman.

Junto con los defectos del plan auspiciado desde el Sabadell, los autores señalan que el Consejo del TSB, aunque hizo algunas preguntas «pertinentes», no planteó a los nuevos dueños cuestiones «de sentido común», por ejemplo sobre el calendario de ejecución, que podrían haber evitado el desastre.

En un comunicado de respuesta al informe -uno de varios realizados sobre el suceso-, el TSB afirma que «no está de acuerdo» con algunas conclusiones y dice que «una causa clave» de los fallos fue una discrepancia entre dos centros de datos creados para apoyar la plataforma que debían de ser idénticos.

El Consejo sostiene que todos los informes que recibió de los ejecutivos y los proveedores, incluido SABIS, indicaban que la plataforma estaba «lista» para activarse en abril de 2018.

En el comunicado, el presidente del TSB, Richard Meddings, reitera sus disculpas a los clientes perjudicados y asegura que el banco «ha introducido grandes cambios», lo que incluye «asumir el control directo» de sus operaciones informáticas.

En declaraciones recogidas por la cadena pública BBC, el dimisionario Paul Pester dice por su parte que, si hubiera conocido «los atajos tomados por SABIS en su programa de pruebas», el Consejo y él mismo «nunca» hubieran aprobado el cambio al nuevo sistema en la fecha prevista.

Además de este informe encargado por el TSB, realizan sendas investigaciones la Autoridad de conducta financiera y la de regulación prudencial, que supervisan el sector financiero del Reino Unido.

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