Más problemas para el Deutsche Bank: sufre de nuevo en bolsa ante la fuga de clientes en EEUU

// eleconomista.es


Más problemas para el primer banco alemán, que tiene en guardia a Angela Merkel en año electoral. Las acciones se han llegado a desplomar hoy más de un 8% después de que la prensa financiera especulara ayer con una pérdida de clientes del banco en EEUU y una retirada de activos y fondos que alcanzaría los miles de millones de dólares, lo que hundió los títulos de Deutsche Bank que cotizan allí más de un 7% y arrastró a un Wall Street que vuelve a ver sombras de Lehman Brothers.

Estas caídas (el banco ya ha perdido más de un 90% de su valor desde el inicio de la crisis) se produjeron al conocerse que la entidad está teniendo nuevos problemas en su negocio de derivados financieros: desde Bloomberg aseguran, citando fuentes que no quisieron identificarse, que la entidad está perdiendo clientes importantes en este segmento.

En concreto, se especula con que al menos diez hedge funds han comunicado al banco que moverán su cartera de derivados a otros bróker, una noticia que no ayuda a rebajar el temor que tiene el mercado respecto a la sobreexposición del banco sistémico, el más grande de Alemania, a créditos dudosos.

El dilema de Lehman

Además, el diario The Wall Street Journal que algunos fondos como QR Capital Management , Capula Investment Management, Citadel, Luxor Capital, Magnetar Capital o Millennium Management no solo están retirando ese tipo de activos, sino que están retirando directamente efectivo de su negocio de banca de inversión.

Según sus fuentes, las cifras retiradas ya alcanzarían los miles de millones de dólares (no concreta el importe) y serían una pequeña parte de los 600.000 millones que tiene el banco en depósitos en total. De hecho, según Bloomberg, la gran mayoría de los 200 clientes de derivados de Deutsche Bank no han hecho cambios significativos en sus carteras. Aún así, el movimiento es preocupante, ya que revela la creciente inquietud entre los contrapartes.

De hecho, esta preocupación es tal entre los hedge funds y su exposición al banco alemán que los ejecutivos de Deutsche Bank están redoblando sus esfuerzos para apagar un fuego que según ellos no existe y se han visto obligados a intentar apaciguar a sus clientes alabando la estabilidad del banco. El banco alemán tiene unos 800 clientes en total en el negocio de hedge funds.

Pero los hedge funds tienen el mismo dilema que cualquier cliente bancario ante la posibilidad de un pánico bancario: el riesgo de sufrir grandes pérdidas no compensa ni de lejos mantener su dinero en el banco. «Todo el mundo está hipersensible», explica al Journal un gestor de fondos cazado en el colapso de Lehman. «Lehman nos enseñó a todos que tiene muy pocas ventajas mantener tu exposición». 

Y Deutsche Bank puede caer de la misma manera que cualquier otro banco: no pudiendo hacer frente a las peticiones de retirada de fondos. Sin embargo, a diferencia de Lehman Brothers, la base de clientes del banco alemán es mayor y más diversa; además, tiene pleno acceso a la ventanilla de liquidez del BCE, lo que le podría permitir hacer frente de manera más eficaz a una situación de este tipo.

EEUU y un posible rescate

Además, la firma germana también está lidiando con un frente relativamente reciente, ya que a mediados de septiembre se conoció que los reguladores estadounidenses planean multar a la compañía con 14.000 millones de dólares, por llevar a cabo malas prácticas con créditos hipotecarios antes de la crisis financiera.

En medio de todo esto, las últimas declaraciones sobre el tema de Angela Merkel, que descarta la posibilidad de un rescate, tampoco han llegado en buen momento, aunque en el mercado se cree que al final la canciller dará un paso adelante si es necesario. De hecho, la prensa alemana apunta a que ya habría planes de emergencia en caso de problemas, unos planes que podrían incluir en caso necesario la toma de hasta un 25% del capital de Deutsche Bank por parte de Berlín. 

Otra de las opciones que suena con fuerza es la de una fusión con su rival Commerzbank, número dos del país que fue rescatado en 2008 y en el que el Estado todavía tiene más del 15%. Pero Commerzbank tiene sus propios problemas: ayer anunció el despido de casi 10.000 empleados en los próximos años dentro de un plan global de reestructuración. Además, el banco se está desplomando hoy también otro 7%. 

La compañía ha declarado que «nuestros clientes en el negocio de trading se encuentran entre los inversores más sofisticados del planeta. Tenemos confianza en que la inmensa mayoría de ellos comprenden totalmente nuestra posición financiera estable, el contexto macroeconómico actual, el proceso de litigio en Estados Unidos y los progresos que estamos haciendo con nuestra estrategia».

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