Los derechos de las mujeres afrontan enormes desafíos en todo el mundo en 2017, cuando las activistas esperan tener que luchar para mantener clínicas abiertas, salvar programas que impiden embarazos no deseados y reforzar las leyes que protegen a las mujeres de la violencia.

Globalmente, los derechos de las mujeres están en el punto de mira del creciente aislacionismo y políticas de extrema derecha en Europa Occidental y Estados Unidos, donde el presidente electo Donald Trump ha prometido deshacerse de una serie de políticas sociales.

“Surgen crecientes desafíos en los derechos de las mujeres, no siendo el menor la creencia cultural global de que las mujeres son en esencia ciudadanos de segunda”, dijo Tarah Demant, de Amnistía Internacional en Estados Unidos.

“Es un fenómeno global”, dijo Demant, directora senior de la unidad de identidad e inmigración de Amnistía. “Estamos realmente preocupados”, añadió.

A continuación, algunos de los grandes desafíos para los derechos de las mujeres en 2017:

* Acceso mundial al aborto y a anticonceptivos

La amenaza de acceso al aborto es la probable consecuencia de la llamada ley mordaza global bajo el Gobierno de Trump.

Impuesta por primera vez por el presidente Ronald Reagan, la norma prohíbe que grupos que obtienen ayuda estadounidense en el extranjero ofrezcan abortos o asesoren a pacientes sobre abortos, incluso aunque sus fondos provengan de otras fuentes.

La norma fue levantada por el presidente Barack Obama en 2009, pero puede ser recuperada con facilidad.

Estados Unidos podría también retirar financiación al Fondo de Población de la ONU, que proporciona servicios de salud reproductiva pero no financia o apoya el aborto.

* Mantenimiento de organizaciones femeninas que operan globalmente

Los grupos de mujeres trabajan en todo el mundo en asuntos como los derechos sobre el divorcio, las diferencias salariales por sexo y el matrimonio infantil, a menudo operando en ambientes hostiles con presupuesto limitado.

Varios países han aprobado leyes que presionan a esos grupos, haciéndoles registrarse como agentes extranjeros si consiguen financiación de donantes internacionales, dijo Janet Walsh, directora provisional de la división de derechos de las mujeres en Human Rights Watch.

Al mismo tiempo, la financiación de fuentes gubernamentales estadounidenses probablemente se reducirá, dijo.

“Me temo que para aquellos que defienden los derechos de las mujeres, que su seguridad y su capacidad para registrarse y operar como organizaciones se verá reducida”, dijo.

* Violencia contra las mujeres

Una de cada tres mujeres ha experimentado violencia física o sexual, en su mayor parte de una pareja, según las estadísticas.

Una cifra estimada de una de cada cinco serán víctimas de violación o de intento de abusos, según Naciones Unidas, y las altas tasas de feminicidio y abuso doméstico afectan a muchos países.

“La violencia contra las mujeres es una crisis de los derechos humanos. Es una crisis de salud. Es una crisis cultural”, dijo Demant, de Amnistía.

* Pérdida de Estados Unidos como líder de los derechos de las mujeres

El Gobierno de Estados Unidos ha desempeñado en los últimos años un papel clave en la promoción y apoyo a los derechos de las mujeres, especialmente ayudando a redactar objetivos de desarrollo globales aprobados en Naciones Unidas, uno de los cuales pide igualdad por sexos para 2030.

“Tememos una marcha atrás en acuerdos internacionales sobre derechos de mujeres y sobre los compromisos de los gobiernos con los derechos de las mujeres”, dijo François Girard, presidente de la Coalición Internacional sobre la Salud de la Mujer (IWHC, por sus siglas en inglés).

El IWHC pretende presionar a los gobiernos para que no cedan a la presión estadounidense de dar marcha atrás a los derechos de las mujeres, una estrategia usada durante el Gobierno de George W. Bush, dijo.

“A los gobiernos no les gustas las presiones”, dijo.

* Aborto y acceso a anticonceptivos en EEUU

Los contrarios al aborto quieren revocar la decisión de la Suprema Corte estadounidense de 1972 que legalizó la práctica.

Trump tendrá la oportunidad de nombrar a uno o más representantes en la corte y ha prometido que habrá contrarios al aborto. Mientras, las legislaciones estatales están haciendo mella en el derecho al aborto.

Trump ha dicho también que apelaría parte de la ley que ha permitido a 25 millones de estadounidenses tener cobertura sanitaria. Conocida como Obamacare, paga la mayoría de los métodos de control de la natalidad a las mujeres.

Comentarios