El plan de crear una criptomoneda respaldada por petróleo enfrenta los mismos problemas de credibilidad que persiguen al gobernante partido socialista en los mercados financieros y es poco probable que le vaya mejor que al país miembro de la OPEP, dijeron inversionistas y expertos técnicos.

El presidente Nicolás Maduro presentó el pasado domingo una moneda virtual, el “Petro”, respaldada por las reservas de crudo más grandes del planeta, en medio de una aguda crisis económica que ha recrudecido tras las sanciones de Estados Unidos que limitan la capacidad de Venezuela de levantar préstamos en los mercados internacionales.

Las criptomonedas requieren de confianza, reglas claras y un trato igualitario de todos los involucrados, dijeron tres expertos. Pero, agregaron que Venezuela es ampliamente vista como un país que viola los derechos básicos de propiedad y mal administrador de sus ingresos.

Sin esa confianza, el “Petro” no ayudaría a Venezuela a recaudar fondos, ni a evitar sanciones impuestas por el Gobierno del presidente de Estados Unidos Donald Trump.

“Si algún Gobierno está dispuesto a establecer un justo conjunto de reglas para una criptomoneda, sería algo grandioso”, dijo Sean Walsh, de Redwood City Ventures, una firma de inversión en blockchain y bitcoins.

“Pero si una administración tiene un historial de trato injusto hacia la población, entonces usar una palabra de moda como ‘criptomoneda’ no va a cambiar ese conducta”, añadió.

El Ministerio de Comunicación no respondió a Reuters una solicitud de comentarios.

Bitcoin, la criptomoneda más popular del mundo, se ha disparado en las últimas semanas a casi 12.000 dólares, en lo que sus detractores califican como una evidencia de una burbuja, pero los partidarios insisten en que es el comienzo de un nuevo sistema monetario que no depende de los bancos centrales.

La inflación de Venezuela está previsto que supere el 1.000 por ciento este año, impulsada por una expansión desenfrenada de la oferta monetaria y un sistema de control de cambio que los críticos dicen que brinda un trato favorable a funcionarios y empresarios bien conectados a expensas del ciudadano común.

¿CONFÍAN EN VENEZUELA?

Bajo un régimen de control de cambio que ya lleva 15 años, las empresas estatales reciben dólares para importar alimentos y medicinas a una tasa de 10 bolívares por dólar, mientras que el sector privado paga actualmente más de 108.000 bolívares por cada dólar en el mercado paralelo. La moneda local en el mercado negro se ha depreciado más del 99 por ciento durante el Gobierno de Maduro.

Los alimentos básicos y los medicamentos están cada vez más fuera del alcance de la mayoría de los ciudadanos, lo que ha disparado los índices de desnutrición y enfermedades. Maduro dice que el país es víctima de una “guerra económica” liderada por adversarios políticos con el apoyo de Washington.

El mandatario no ha ofrecido más detalles de las reglas básicas para operar la moneda digital, incluido los derechos que tendrían los operadores sobre las reservas de petróleo.

“El hecho de que el valor del bolívar se haya desplomado muestra que la gente tiene muy poca fe en Venezuela”, dijo Yazan Barghuthi de Jibrel Network, una firma de desarrollo del blockchain. “Un activo tokenizado seguirá teniendo el mismo problema. ¿Confiamos en la institución que respalda esto para cumplir las promesas que representa este token?”.

Las sanciones de Estados Unidos, en respuesta a las acusaciones de violaciones de derechos humanos y el menoscabo de la democracia, han bloqueado efectivamente al país de emitir nueva deuda y han hecho que los bancos mundiales se muestren cada vez más cautos en trabajar con Venezuela.

Pero es improbable que Venezuela encuentre empresas extranjeras dispuestas a aceptar pagos de alimentos o medicinas en “Petros” y tiene pocas posibilidades de convencer a los acreedores para que acepten pagos de sus bonos con la moneda virtual en vez de dólares, dijeron los expertos.

“Dado que no existe un sistema judicial estable en Venezuela, nadie confiará en nada que el Gobierno afirme esté respaldado por activos de ningún tipo”, escribió en un correo electrónico Marshall Swatt, fundador de cambios de bitcoin Coinsetter. “Incluso si la tecnología fuera adecuada e impidiera la intromisión del Gobierno, está muerto a su llegada”.

Maduro ratificó el martes que la criptomoneda tendrá soporte en la riqueza petrolera, especialmente de la Faja Petrolífera del Orinoco.

“Vamos a entregar esa parte de la Faja como soporte de riqueza material para la emisión de los certificados financieros que le van a dar el poder a la criptomoneda venezolana el ‘Petro’”, explicó en un acto televisado desde el estado Bolívar.

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