De mercado con el nuevo sueldo mínimo (+factura de compra)

// Mercedes E. Rojas Páez Pumar @merce_rojas


Hacer mercado en Venezuela es una actividad, que perdió su carácter agradable, al menos para esos que disfrutaban de las compras y se dejaban sorprender por productos y alimentos entre pasillos y anaqueles.  

De aquellos tiempos dorados, en los que el venezolano podía darse el lujo de elegir entre una amplia oferta, solo queda un tenue recuerdo, que las colas, los bachaqueros, los zafarranchos y los altos precios, disipan cada vez más.

Ante la noticia del aumento del sueldo mínimo en un 50%, que entra en vigencia a partir del mes de septiembre, el equipo de Banca y Negocios decidió hacer un recorrido por diversos establecimientos para ver qué puede comprar un venezolano promedio con su devaluado ingreso mensual.

Carne-Venezuela

Nicolás Maduro lo sentenció, a partir del primer día del mes entrante, el ciudadano trabajador percibirá un sueldo de Bs 22.576,60, más Cestatickets. Una suma que parece irrisoria cuando se sacan las cuentas de los consumos básicos de un ser humano. Comida y servicios parecen ser el lujo por el que se trabaja de sol a sol.

El “carrito” del supermercado no transporta cantidades relevantes de comida, solo los esbozos de una escueta pirámide nutricional que se intenta completar con lo que hay: proteínas, carbohidratos, verduras, frutas y uno que otro lácteo para un gustico ocasional. La compra está directamente relacionada al azar. Si usted tiene buena suerte y encuentra leche, huevos, harinas y azúcar habrá salido triunfante.

Empecemos a sumar:

Nota: Recuerde que los precios presentados a continuación son los que se encuentran dentro de las grandes cadenas de supermercado. Los precios en otros establecimientos o de otros vendedores están sujetos a cambios y especulación.

Proteínas:

El kilo de carne supera los Bs 3.000 y coquetea con cifras mayores. Una bandejita de carne molida en un supermercado estándar está en Bs. 4.662,00. Con esta cantidad podrá preparar carne molida para una semana. Durante nuestra visita no tuvimos la dicha de conseguir pollo, sino pavo. Por dos alones de pavo, el precio a pagar son Bs 2.365,5. Es común encontrar “granjeros” de pollo en casi todos los establecimientos, métalos en su carrito sin darle muchas vueltas a la cabeza sobre su proceso de elaboración. 4 piezas son vendidas por un total de Bs 2.621,9.

Un cartón de 12 huevos, más pequeños que los que se acostumbraba ver antes que fuesen regulados, están en Bs 1.398,00.

Carbohidratos

El arroz sigue desaparecido y mientras tanto la creatividad del venezolano marca la diferencia a la hora de preparar la comida en casa. La batata, la papa, la yuca, el plátano y la pasta, son los contornos por excelencia hoy en día. El kilo de papa está en Bs 1.120,00, el de batata blanca en 1.280,00, el kilo de plátano en Bs 1.125,00 y el de yuca en Bs. 1.790,00. La pasta que se encuentra es italiana y un paquete se vende por Bs 2.715,00.

Un paquete de pan cuadrado para acompañar los desayunos y alguna que otra cena está en Bs 1.535,00.

Verduras / Vegetales

Una compra básica que incluya cebolla, cebollín, zanahoria y ají dulce para sazonar algunas comidas, agrega unos ceros a la cuenta. El kilo de zanahoria está en Bs. 1.995,00 y el de cebolla en Bs. 1.278,00.

Frutas

Comprar una gran variedad de dulces y ricas frutas para jugos y otras preparaciones es cosa del pasado. Elija una fruta del montón para agregar a su carrito. El kilo de melón está en Bs 439,00.

Lácteos

El queso es un gasto doloroso. El temblor de las piernas apenas sentimos el frío de la vitrina de la charcutería, es una imagen con la que cualquier venezolano se identifica. Una porción de queso guayanés que rendirá para pocos desayunos está valorado en Bs 1.239,0 y ni hablar de acompañar las arepas (si tiene harina pan) con jamón de pavo o pollo, pues el kilo de este producto se disparó haciendo de unos pocos gramos un verdadero lujo caribeño.

Bebidas

Algún refresco o bebida envasada que refresque el calor está por los Bs 1.200,00.

Lo sabemos, las compras de comida menguan y al poner la huella y hacer el pago se evaporan los ingresos como si de magia negra se tratase.

Los sueldos están destinados para cubrir necesidades básicas y poco más que eso. La angustia es quincenal y las compras se hacen casi a diario, pues de poquito en poquito se intenta llenar la nevera. Solo nos queda desearle buen augurio cuando se pare detrás de su carrito de supermercado para hacer la próxima compra.

Mercado-Sueldo-Mínimo

Te podría interesar también