Representantes del sector financiero internacional de 19 naciones se dieron cita en la Asamblea Anual número 51 de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), que cuenta con el apoyo de la Asociación de Banqueros de la Florida (Fiba, por sus siglas en inglés).

Temas como seguir fortaleciendo al sector, la promoción de la inclusión y educación financiera, así como trabajar con los marcos regulatorios que impone Estados Unidos, son los más debatidos en la cita de negocios. México, Perú, Chile , Colombia y Argentina son los países que más ocuparon la atención de los participantes de la cita regional.

El caso Venezuela es visto con preocupación y hasta distancia por los banqueros de la región; el inicio de las reuniones de reestructuración de la deuda externa fue motivo de debate informal pues muchas empresas de desarrollo de negocios financieros asistentes a la 51 asamblea de Felaban tienen intereses en el país.

Banca y Negocios, el único medio venezolano asistente a la Asamblea, captó que no hay muchas expectativas positivas en cuanto al éxito del refinanciamiento de la deuda externa. “Si no hay cambio en la estructura de poder de la nación, difícilmente habrá negociación que perdure o que sea sustentable”, dijo una fuente estadounidense a modo de reflexión.

Para el secretario general de la Felaban, el peruano Giorgio Trettenero, “Venezuela aun no está en default”, pero admitió que las negociaciones (con los tenedores de bonos) serán laboriosas.

Calificó a sus colegas banqueros venezolanos como a “unos héroes” que trabajan en un entorno económico adverso y muy regulado.

En otro orden de ideas y como conferencia de bienvenida a los más de 2.000 delegados asistentes a la reunión en Miami, Trettenero informó que temas como la inclusión y educación financiera en América Latina, son prioritarios y comunes a los 19 países que agrupa Felaban.

“El III Informe Regional de Inclusión Financiera destacó los buenos avances de América Latina en términos de acceso de la población a servicios financieros. Esto es medido por cobertura de sucursales físicas, corresponsales bancarios y banca digital (tanto por internet como por medio de dispositivos móviles), y con estos es prioritario trabajar en el mayor uso de los mismos”, dijo.

Explicó que hay consenso entre los bancos, las autoridades, los gremios y los organismos internacionales, en que el De-risking (eliminar por completo el riesgo cortando las relaciones comerciales con clientes de países o sectores considerados de alto riesgo) se ha convertido en una práctica muy frecuente en los grandes bancos que operan en Estados Unidos y algunos de Europa. es una realidad en la región que afecta de manera significativa los negocios de corresponsalía y tiene graves impactos y efectos claramente negativos e indeseables.

“Impacta -agregó el ejecutivo- la inclusión financiera tan necesaria para el desarrollo de nuestros países, perjudica a la banca norteamericana y latinoamericana en sus negocios legítimos, lesiona el financiamiento del comercio exterior, promueve la utilización de agentes o canales no regulados, exponiendo a nuestras economías y a nuestros países a un mayor riesgo”.

Propuso la necesidad de crear espacios de diálogo y comunicación “en donde participemos los gremios, organismos internacionales, representantes de la banca y las autoridades norteamericanas y de Latinoamérica, con el propósito de lograr efectivas soluciones conjuntas frente al De-risking”.

Comentarios