La banca venezolana cerró el año 2017 con menos cajeros automáticos, empleados y oficinas en comparación con 2016, de acuerdo con datos de la Superintendencia del Sector Bancario (Sudeban) que muestran los efectos de la crisis económica que enfrenta el país.

Las cifras indican que por cuarto año seguido los bancos disminuyeron la cantidad de empleados al pasar de 73.909 trabajadores en 2016 a 65.495 trabajadores en 2017, una baja de 8.414 personas. Desde el año 2014 la banca ha reducido un acumulado de 18.075 puestos de trabajo.

“Así como tenemos una economía cada vez más pequeña, el sistema financiero venezolano también se ha reducido y tampoco es ajeno a las distorsiones que muestran el resto de los sectores”, señala la firma Aristimuño Herrera & Asociados.

Agrega la firma consultora que el año 2017 fue complicado para la banca con la liquidez creciendo a cifras récord, los precios acelerándose impactando directamente en sus gastos de transformación y la ampliación de las distorsiones cambiarias. “La banca resistió, pero como el resto de los sectores terminó claudicando, y en tres años el PIB del sector acumula 56% de contracción”, apuntan.

La cantidad de oficinas registró una disminución en 2017 al cerrar en 3.454, un total de 50 menos que en 2016. Este es el tercer año consecutivo de cierre de oficinas en los que el acumulado se ubica en 270 sedes fuera de servicio.

Por otro lado, al cierre de 2017 el total de cajeros automáticos se ubicó en 8.946 unidades, 925 menos que en 2016. Sin embargo, se registró un alza de 53 cajeros automáticos exprés que permiten hacer depósitos y otras operaciones sin necesidad de visitar una agencia.

Una de las razones para explicar esta caída es que “la estructura de costos para prestar y garantizar servicios, requiere de gastos de mantenimiento e inversiones en plataforma física y tecnológica, los cuales en su mayor parte se cancelan o se encuentran asociados a moneda extranjera”, explica Aristimuño Herrera & Asociados. La banca es uno de los sectores que no ha tenido acceso formal a divisas oficiales y que además no tiene mecanismos para generarlas.

Otro servicio afectado por esa circunstancia es el de los puntos de venta. Los datos indican que entre 2016 y 2017 dejaron de funcionar 2.152 de estos dispositivos para culminar el año pasado en un total de 362.145, sobre los cuales recae cada vez un mayor uso debido a la escasez de efectivo.

 

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