Aristimuño: Manejo de efectivo sigue siendo uno de los costos más altos de la banca

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La actual escasez de billetes, aunada a la desproporción entre el cono monetario actual y los niveles de precios en la economía venezolana resultan un problema operativo de importancia para el sistema financiero.

Esto ha llegado a tal punto que en la actualidad se necesitan al menos 270 billetes de la más alta denominación para cancelar el salario mínimo. 

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Para César Aristimuño, director de Aristimuño Herrera & Asociados, esta situación ha impactado en los costos operativos de los bancos de manera notable.

“El transporte y reposición de efectivo es uno de los costos más altos que enfrenta la banca venezolana después de la nómina”, señaló el economista en recientes declaraciones al diario El Mercurio de Chile.

«La banca no es ajena a la realidad económica del país, obviamente. A pesar de ser uno de los sectores de mayor crecimiento en los últimos años, su contribución al PIB hoy es negativa al igual que la gran mayoría del resto» de los sectores económicos, precisa.

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El sector financiero ha sido muy eficiente en este entorno difícil, resalta Aristimuño, sin embargo aclara que «mientras los gastos operacionales han crecido 241% hasta septiembre, los ingresos han subido 120% nominalmente».

«Aún hay margen para seguir intermediando. En unos bancos hay más y en otros menos».

«La banca tiene que hilar muy fino para no ubicarse por debajo de los índices de solvencia, porque la composición patrimonial crece a un ritmo muy inferior al de la inflación, al igual que la utilidad», considera Aristimuño. Esto sin duda, afecta la capacidad crediticia de la banca. 

A su juicio, una de las amenazas principales en estos momentos es la inflación.

«Es de suponer que las personas con tarjetas de crédito y préstamos para capital de trabajo obviamente tendrán menos disponibilidad de recursos para mantener un crédito limpio. La banca lógicamente prevé la posibilidad de que empeore (la morosidad) de continuar esta situación», indicó Aristimuño, quien no descarta que el sector pueda verse envuelto en situaciones más complejas de continuar la contracción de la actividad industrial y comercial y el elevado ritmo de la inflación.

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