Alimentos Kellogg  anunció hoy que cerró sus operaciones en Venezuela, con efecto inmediato, debido a la crisis económica que atraviesa el país.

“En diciembre de 2016, Kellogg desconsolidó su negocio de Venezuela de los resultados de la compañía. El actual deterioro económico y social en el país ha llevado a la compañía a suspender sus operaciones. Todos los activos, obligaciones contractuales y garantías legales se han liquidado con los empleados, proveedores y clientes de Kellogg en Venezuela”, señaló la empresa estadounidense en una declaración vía correo electrónico realizada para Banca y Negocios.

La empresa agregó que “la distribución de productos de Kellogg en Venezuela ha sido suspendida y el acuerdo de licencia para el uso y la comercialización de sus marcas y personajes en Venezuela ha finalizado. Ningún producto o marca de Kellogg debe comercializarse en el país sin la autorización expresa de Kellogg Company”.

Adicionalmente, aseguraron que esperan “reanudar las operaciones en Venezuela en el futuro, tan pronto como las condiciones del país lo permitan”.

En 2016, la empresa reportó en su último informe trimestral de ese año que desincorporaba de su contabilidad $72 millones correspondientes a sus operaciones en Venezuela. La compañía señaló en ese momento que en el país había un “cambio en el entorno empresarial, que incluye un empeoramiento de nuestro acceso a materias primas clave,
materiales sujetos a restricciones, y una caída significativa relacionada en el volumen de producción en el cuarto
trimestre”.

El cierre de operaciones de la empresa con más de 100 año de actividad en el país, tomó por sorpresa a los empleados, que fueron recibidos este martes con una notificación escrita de la decisión y con la información de que ya se les depositó el dinero correspondiente a su liquidación, sueldo y demás compromisos laborales.

Kellogg es una empresa multinacional agroalimentaria estadounidense, que elabora principalmente cereales, entre ellos marcas como Zucaritas y Corn Flakes.

El ministro del Trabajo, Nestor Ovalles, se reunió con trabajadores en la planta de Maracay, quienes protestaban ante el repentino cierre de la empresa. El funcionario dijo que esperaba autorización del presidente para dar declaraciones.

Comentarios