7 hábitos de liderazgo que desmotivan a tu equipo sin darte cuenta

// Forbes.es


Ningún líder desmoraliza intencionalmente a su equipo, por ello vamos a analizar las faltas que cometen.

En el libro ‘Communicate Like A Leader’ su autora Dianna Booher, que ha entrenado a ejecutivos en algunas de las compañías más grandes del mundo, analiza estos hábitos inconscientes y propone medidas para evitar que desmotives a tu equipo.

A continuación los 7 hábitos que diferencian a los gerentes desmoralizadores de aquellos que son vistos como buenos motivadores.

1. No hablar claro con tu equipo
Los empleados quieren recibir información clara y directa sobre la situación del equipo, del proyecto y de la empresa. Esperan ser motivados por el «panorama general» y para ello observarán diferentes variables de su entorno.

2. Hablar del «cómo» en lugar de «por qué»
Los seres humanos necesitamos estar motivados y esto significa comprender el ‘por qué’ estamos haciendo una tarea concreta.

3. Desalentar las preguntas como una pérdida de tiempo
Los líderes exitosos buscan preguntas interesante y opiniones opuestas, como vía para el compromiso y la innovación. Los líderes aprenden escuchando. Practicar la escucha activa es fundamental para optimizar el aprendizaje y la motivación.

4. Asignar tareas y desaparecer
Delegar es positivo, pero a un ritmo razonable y asegurándote de que los miembros de tu equipo entienden la tarea, aceptan la responsabilidad y tienen los recursos para alcanzar los objetivos.

5. Contratar a personas que percibes como menos capaces que tú
Los líderes ineficaces tienden a contratar «ayudantes» que no desafiarán sus límites para alcanzar los objetivos. Si contratas a personas más inteligentes que tú, estarán motivados y tu negocio se beneficiará a muy corto plazo.

6. Comunicar de forma indirecta
Adivinar lo que tratas de comunicar induce a errores y reduce los incentivos. La gente está motivada en el trabajo si entiende claramente lo que se espera de ellos.

7. Compartir malas noticias o comentarios negativos
Nadie está motivado por un líder que sólo hace acto de presencia cuando las cosas van mal. Los buenos líderes se comunican personalmente y regularmente en tiempos buenos y malos. Son rápidos en celebrar y dar feedback positivo con más frecuencia que negativo.

 

Te podría interesar también