Las personas que padecen diabetes tienen, como trastorno principal, un aumento del nivel de azúcar en sangre -glucemia-, que se produce por una falla del páncreas; es el órgano que se encarga de producir insulina -la sustancia que debe regular el azúcar presente en la sangre-, pero en los pacientes diabéticos no produce o lo hace en forma insuficiente.

Si bien muchas personas que sufren esta enfermedad deben controlarla con la aplicación de insulina -aunque no es así en todos los casos-, la alimentación se configura como un elemento clave para la estabilidad de la salud de los pacientes. Es importante aclarar que existen diversos mitos alrededor del tema, dado que se considera que quienes padecen esta patología tienen muchas más limitaciones de las que realmente los afectan, reseñó el portal healthandtech.iprofesional.com.

Muchos de estos mitos se deben a que hasta los años 70 la dieta para el paciente con diabetes debía ser hipohidrocarbonada -con muy pocos hidratos de carbono-, pero la realidad es que se lograba este tipo de alimentación a partir del aumento de las grasas y las proteínas. Actualmente, “se sabe que controlar su calidad y cantidad es fundamental para prevenir las dislipemias y la complicación renal”, explica la Lic. en Nutrición, Laura Casparian, del staff de la empresa de medicina prepaga Medicus.

Mito: la alimentación del paciente con diabetes es muy diferente del modo de comer de las personas que no tienen diabetes

Es falso. “No existe una dieta específica para diabetes, sino que hay lineamientos generales, que incluso son la forma en que debería comer cualquier persona que quiera conservar la salud”, indica la especialista en el tema Lic. Constanza Machain Barzi. El plan alimentario debe ser personalizado para cada paciente, dado que se tienen en cuenta características particulares como peso, talla, actividad física que realiza, momento biológico en el que se encuentra y preferencias alimentarias, entre otras.

Mito: la dieta del paciente con diabetes es monótona

Si es así, es un problema que surge como consecuencia de la falta de información. Por eso, es muy importante la educación diabetológica, que hará que el plan alimentario sea variado y tendrá en cuenta las cantidades a consumir y la distribución a lo largo del día

Mito: si se saltea alguna comida es posible comer menos cantidad

Es falso, pero no solo en pacientes diabéticos, sino para cualquier persona que quiera reducir su peso. “Se recomienza realizar como mínimo 4 comidas diarias, más dos colaciones en caso de ser necesarias, lo cual garantiza una mejor distribución de los hidratos de carbono durante el día evitando los picos de azúcar”, explica la Lic. Casparian de Medicus.

Mito: puedo consumir libremente carnes, quesos y grasas porque no tienen hidratos de carbono y no suben la glucemia

En general, es aconsejable limitar el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas porque contribuyen al aumento del colesterol malo y pueden generar sobrepeso.

Aunque parezca que son 100% saludables, el exceso de proteínas también es perjudicial para el organismo porque sobreexige a los riñones, lo cual puede provocar fallas renales a largo plazo.

Mito: conviene eliminar totalmente las grasas de la dieta

Las grasas son sustancias necesarias, ya que forman parte de la estructura de las células y de algunas hormonas. Asimismo, cumplen otras tareas, como la intervención en la absorción de las vitaminas liposolubles y el aporte de ácidos grasos esenciales que el organismo no puede fabricar.

“No se deben eliminar de la dieta, solo es necesario consumirlas en las cantidades indicadas”, señalan las especialistas de Medicus.

Mito: la remolacha, calabaza, zanahoria o zapallo no se pueden consumir por su sabor dulce

Los cuatro mencionados son vegetales que poseen prácticamente la misma cantidad de hidratos de carbono que la chaucha, la cebolla, alcaucil, arvejas, puerro, habas o nabo. Así, deben incluirse normalmente en el plan alimentario, no es necesario eliminarlos porque su sabor dulce no implica que contribuyan a la complicación de la enfermedad.

Mito: el arroz integral no tiene hidratos de carbono y tiene menos calorías

El arroz blanco tiene prácticamente la misma cantidad de hidratos de carbono que el integral. La diferencia es que el arroz integral tiene mayor cantidad de fibra que el arroz blanco, una característica que puede ayudar a disminuir la velocidad de absorción. La Lic. Machain Barzi aclara que “en la mayoría de los casos es conveniente elegir la variedad integral o parbolizada, ya que se absorbe más lentamente”.

Mito: se puede consumir leche y yogur descremados libremente

Los lácteos -sobre todo los mencionados- contienen lactosa, que es un hidrato de carbono de absorción rápida. “La leche y el yogur se deben consumir en cantidades adecuadas, que indicará cada especialista en el plan alimentario”, explica la especialista de Medicus.

Mito: los jugos de fruta y de compota se pueden consumir libremente, además de las frutas indicadas en el día

Se debe considerar que las frutas en compota y las desecadas aportan los hidratos de carbono de esa fruta, por lo cual se debe respetar la cantidad total de frutas que se come en el día. Los jugos se absorben mucho más rápidamente que la fruta con hollejo, que retrasa un poco su absorción. Como consecuencia, es posible afirmar que es conveniente no consumir frutas en jugo y distribuirlas a lo largo del día.

Mito: la manzana verde es la única fruta que puede comer el paciente con diabetes porque al ser ácida no tiene azúcar

La fruta mencionada posee la misma composición química que la manzana roja, lo cual implica que no existe diferencia en su consumo. “Una persona diabética puede comer todas las frutas siempre y cuando se tenga en cuenta las cantidades indicadas en el plan y la distribución de las mismas”, menciona una de las Lic. en Nutrición de Medicus.

Mito: el agua tónica o las gaseosas de pomelo o limón no tienen azúcar por su sabor ácido

Es una afirmación es falsa. Las gaseosas y jugos que conviene consumir son los dietéticos, el resto poseen azúcar y se absorben muy rápidamente

Mito: los productos ricos en gluten son mejores para los pacientes con diabetes

Estos productos además de poseer mayor valor calórico que los comunes, tienen mayor cantidad de proteínas, que hoy se sabe que no se deben utilizar en exceso para evitar la sobrecarga del riñón.

Mito: se pueden consumir productos “diet” a gusto

Esto es falso, el paciente con diabetes debe habituarse al consumo de los alimentos que forman parte de la alimentación regular. Los productos dietéticos tienen sabor y textura diferente, pero la característica más importantes es que inducen una falsa sensación de libertad y se los suele considerar inofensivos, como consecuencia, se los consume en exceso.

“Los alimentos de estas características no están especialmente indicados, sino que constituyen una alternativa cuando se realiza una correcta utilización, previa consulta al profesional que orienta al paciente”, aclara la especialista en nutrición.

En conclusión, la dieta de las personas con diabetes debe ser tan variada como la de cualquier otro individuo. Si bien es importante cuidar la cantidad y calidad de productos que se consumen, con buena información y asesoramiento profesional es posible construir un plan alimentario adecuado para cada paciente.

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