Blockhain es un palabra que vamos a escuchar cada vez con más frecuencia. Así que es importante tener en cuenta en qué consiste y cuáles son sus beneficios.

1.- El concepto de cadena de bloque (blockchain) fue originalmente utilizado en 2009, como protocolo que soportaba el bitcoin. Este protocolo se caracteriza por ser incorruptible, seguro, transparente, flexible y distribuido. Aunque el bitcoin nació en 2009, esa moneda virtual tiene un auge reciente con el aumento de su cotización. Con ello, cada vez son más los interesados en conocer la tecnología detrás de ella.  Se trata de un registro compartido por millones de computadoras conectadas donde se inscriben y archivan las transacciones de dos partes de manera verificable, permanente y anónima sin necesidad de intermediarios.

2.- El estar hablando de blockchain (protocolo tecnológico) y no tanto de bitcoin (sistema de criptomonedas), ya supone una separación conceptual que lo que intenta es no “contaminar” esa tecnología con todas las connotaciones derivadas del bitcoin. De hecho, cada vez se habla más de DLT (Distributed Ledger Technology – Tecnología de Registro Contable Distribuido o de Bases de Datos Compartidas /Espacios Comunes).

3.- Aunque blockchain es una “base de datos” que se encuentra físicamente distribuida, desde el punto de vista conceptual representa un “lugar único y homogeneizado/standard/centralizad” sobre el que pueden operar una diversidad de actores, independientemente, incluso barreras sectoriales / transfronterizas.

4.- El blockchain ayuda a resolver ineficiencias en procesos con incompatibilidad tecnológica entre sistemas de diferentes entidades/instituciones, o de la mera burocracia que se arrastra culturalmente de procesos anteriormente analógicos y que ahora en un mundo digital ya no tienen sentido, y en los que todavía se siguen requiriendo originales en papel, firma física de un documento, obtención en papel de certificados, etc.

5.- Existen diferentes tipos de blockchain: pública (Bitcoin, Ethereum…) privada y semipública/Híbrida. Estos últimos casos se están desarrollando para los usos más corporativos, en los que se están estableciendo consorcios, como pueden ser R3 o B3i a nivel internacional.

6.- El que haya consorcios creándose, es un síntoma del interés creciente en un ecosistema tanto tecnológico, regulatorio como de negocio que permita a los diferentes actores desplegar soluciones comerciales. Si pensamos en estos consorcios como modelos disruptivos que desafían a los modelos tradicionales y en los que existe un potencial de crecimiento exponencial (algo similar al concepto “startup”), no deberíamos estar más lejos de entre 3 y 5 años para empezar a ver soluciones reales y masivas que se apalanquen sobre blockchain.

7.- Probablemente, el escenario no será que las corporaciones sean 100% blockchain en todos sus procesos, sino en aquellos procesos de la cadena de valor en los que mejor encaje blockchain (recogida y verificación de pruebas, resolución cierta tipología de contratos). En este sentido ya hay startups que están surgiendo especializadas en resolver esos eslabones específicos de la cadena de valor de muchas empresas, y esto añade agilidad a cómo el blockchain se irá desplegando en soluciones reales.

8.- Si algo permite el blockchain es la automatización de transacciones, y eso supone que podemos estar hablando de registro y resolución de contratos, de obtención de certificados, de recogida y verificación automática de pruebas, de transferencia de dinero, de activación de servicios, o de cualquier otra acción similar.

9.- El campo del blockchain es muy amplio. Se lo conoce también como “nueva internet de valor”. Su utilidad tiene cabida en el mundo financiero, jurídico y notarial (donde claramente tiene aplicación directa como plataforma que potencia la confianza mutua entre partes).

10.- Un proyecto español llamado Alastria, es una blockchain semipública que se define como “una plataforma tecnológica y de conocimiento, en la que las empresas coopiten (colaboran y compiten al mismo tiempo)”. Es de tipo intersectorial lo que puede dar lugar a sinergias y a acuerdos con otros sectores (intercambio de información, estandarización de formatos, etc.) que hasta ahora no se había producido al trabajar los sectores de forma separada creado sus propios estándares.

Con información de oscarpaz.info

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