El diario estadounidense Washington Post explica en un nuevo artículo como la economía decayente venezolana podría “lograr lo que la oposición no ha podido”.

En un reportaje publicado el 11 de agosto, el portal noticioso reseña la existencia de una amenaza potencialmente más grande que la del descontento de la ciudadanía y actos de rebeldía en protesta del gobierno del presidente Nicolás Maduro: la economía “moribunda” del país.

“Esta nación sudamericana está encaminada hacia un precipicio económico después de que una elección condenada internacionalmente el mes pasado creara una Asamblea Nacional todopoderosa, leal a Maduro. Desde la votación del 30 de julio, el valor de la moneda local, el bolívar, ha fluctuado más salvajemente que nunca, una hazaña significativa para un país cargado con la tasa de inflación más alta del mundo. Como resultado, los precios callejeros de los alimentos básicos como el pan y los tomates se han duplicado en menos de dos semanas”, reseña The Washington Post.

Estudios citados en el reportaje estiman que este año la economía venezolana podría reducirse en un 10.4%, “peor que la Gran Depresión de Estados Unidos (1929, crisis económica anterior a la Segunda Guerra Mundial, producto del crecimiento de Estados Unidos y expansión de la producción y demanda, que eventualmente causó una “burbuja especulativa), financiada por el crédito)”.

“La culpa es del gobierno”, dice un caraqueño entrevistado por el portal de noticias.

“Sin embargo, después de un levantamiento callejero de cuatro meses en el que más de 100 personas murieron y miles fueron arrestados, la oposición aparece fracturada y en desorden. Los analistas dicen que la longevidad de Maduro en el cargo puede ahora depender menos de sobrevivir a un desafío opositor que de su capacidad de evadir una crisis de deuda catastrófica”, relata el Washington.

La economía en declive podría alimentar el descontento de ciudadanos y militares de bajo y medio rango que ya se encuentran sufriendo de la escasez producto de las malas decisiones económicas de Maduro y su gobierno.

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