El fabricante germano ha actualizado este año el Golf (a la venta desde 2013) a la espera de que cumpla su ciclo de vida y llegue una nueva generación. Entretanto ha introducido ligeros cambios en el exterior, por aquello de mantener el dicho de “para qué cambiar las cosas que funcionan”, y ha mejorado la conectividad y la tecnología a bordo.

También ha ampliado la gama de motores con el nuevo gasolina 1.5 TSI EVO de 150 CV y, en el caso que nos ocupa, el del Golf R, que han aumentado sus prestaciones, que ya de por sí eran muy buenas.

Todo empezó hace 15 años con el modelo original de la gama: el Golf R32 (IV generación) con 241 CV, que fue el primer Volkswagen del mundo en el que opcionalmente se ofrecía el cambio automático de doble embrague DSG.

Tres generaciones más tarde, la potencia de este deportivo, que pasó a denominarse R aumentó hasta los 300 CV.

Con la actualización a la que Volkswagen ha sometido ahora al Golf, la potencia ha subido otros 10 CV, hasta los actuales 310 CV, y el par máximo en 20 Nm, hasta los 380 Nm. Esta caballería la proporciona un motor gasolina 2.0 turbo, para el que la marca ha homologado un consumo mixto de 7 l/100 km (no es fácil lograr ese registro a poco que se abuse del acelerador).

Con este propulsor, el conocido en Volkswagen como “buque insignia” de la gama Golf tiene un comportamiento rabiosamente deportivo, especialmente cuando se opta por el modo de conducción Sport.

Con solo pulsar un botón (situado a la izquierda de la palanca de cambios y próximo también al de encendido sin llave), el motor en modo “Race (carrera)” se revoluciona mucho más que en los otros modos, adopta un tono más bronco y retiene más el cambio de las siete relaciones de la transmisión automática de doble embrague DSG (de serie) para exprimir al máximo el motor y hacer adelantamientos más fulgurantes.

 

Nunca se sabe a ciencia cierta a qué velocidad se va por la gran estabilidad y seguridad que transmite el vehículo al conductor y a los ocupantes. La creencia es que siempre se va por debajo de lo estipulado en las señales de velocidad.

La amortiguación, con un toque algo seco (mayor en el modo Race) para que el coche no se despegue del asfalto, es cómoda para el día, lo que hace al Golf R un coche utilizable tanto para ir al colegio a buscar a los niños, como para subir un puerto. Desde luego mejor para esta segunda opción, porque si no, con el motor de 150 CV o con el GTI de 230 CV nos valdría.

El precio del Golf R es de 51.856 dólares USA y, de serie, Volkswagen lo que nos da a cambio, además de un motor potente, caja DSG y 4Motion, son las luces delanteras y traseras de LED con indicador dinámico, el Volkswagen Digital Cockpit, el sistema de navegación “Discover Media”, la regulación automática de distancia ACC, Front Assist con protección peatones o climatizador, por enumerar algunos elementos.

Si se quiere optar por la funcionalidad, la carrocería de cuatro puertas (como en el modelo probado por Efe) tiene un sobrecoste de 825 dólares. Va permitir al pasaje trasero entrar y salir con facilidad del vehículo, sin molestar al conductor, que disfruta de un puesto de conducción muy ergonómico.

Los asientos deportivos delanteros en tela/alcántara con logo R son exclusivos de esta versión y destacan por la comodidad y el agarre que ofrecen.

Atrás hay espacio suficiente aunque el conductor mida más de 1,80 metros de altura. Eso sí, como es habitual en la mayoría de los vehículos cuatro viajarán mejor que cinco, debido a que la plazatrasera del medio es más pequeña y ubica la trampilla para
transportar objetos largos, lo que hace que su mullido sea menos blando que en los laterales.

El maletero, con espacio para una rueda de repuesto de emergencia, cubica 343 litros.

En definitiva, el Golf R es una versión muy exclusiva, que con carrocería de cuatro puertas es cómoda de utilizar para el día a día de una familia. Con él no se va a pasar desapercibido y el paso por la gasolinera puede ser algo habitual si se quiere disfrutar “a tope” de este vehículo, que tiene un precio que se sitúa en la gama media-alta.

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