Venezolanos siguen a la espera de los nuevos billetes en los primeros días del año

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Cuando se cumple un mes desde que el Banco Central de Venezuela confirmó a través de un aviso oficial la entrada en circulación del nuevo cono monetario, todavía los billetes de mayores denominaciones no se encuentran disponibles a través de las redes de entidades financieras ni en los comercios. 

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Como se recordará, el ente emisor hizo el anuncio poco después que el presidente Nicolás Maduro anunciara en primer lugar que se agregaría papel moneda de 500 y 5000 bolívares a la actual familia. El Banco Central especificó que además se emitirían monedas de 10, 50 y 100 bolívares, así como billetes de 1000, 2000, 10000 y 20000 bolívares.

Además, el organismo monetario puso una fecha para la entrada en circulación de dichas especies monetarias: el pasado 15 de diciembre. 

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Sin embargo, tras anuncios posteriores en que se dio a conocer los elementos de seguridad correspondientes y confirmar que la nueva familia de billetes tendría las mismas figuras con colores diferentes respecto a los que circulan actualmente, no se llegó a verificar su entrada al sistema monetario en los lapsos establecidos. 

El «fin» del billete de 100

Aún sin asimilar del todo la esperada ampliación del cono monetario, la población fue sorprendida por un anuncio de igual o mayor magnitud: La eliminación de los billetes de 100 bolívares y su salida de circulación en un lapso de apenas tres días. 

Fue así como prácticamente de la noche a la mañana se formaron grandes colas frente a los bancos y posteriormente ante la sede del Banco Central, único ente autorizado para recibir los billetes moribundos por diez días adicionales. 

Escepticismo, molestia, ansiedad y desesperación que condujo a episodios violentos de consideración en algunos puntos del país fue el resultado del sorprendente anuncio, por lo que se decidió aplicar una primera prórroga hasta el 2 de enero para la recolección del billete. 

El que hasta ese entonces fuera el elemento de mayor denominación en el papel moneda local representaba 77% del dinero en efectivo puesto en circulación, por lo que su salida de circulación representó un problema operativo mayúsculo que afectó cualquier tipo de transacciones en el país. 

Como medida compensatoria, el Ejecutivo anunció la reducción de 2% en el IVA para las operaciones electrónicas, pero las plataformas digitales no alcanzaron a reemplazar el volumen de transacciones que se realizaban en efectivo. 

Este episodio reciente ha dado incluso para comentarios y análisis sobre las verdaderas razones detrás de la medida, distintas a los motivos oficiales mencionados para luchar contra las «mafias» y el «contrabando». 

Lo cierto es que llegó 2017 y aún los nuevos billetes no están en manos de los usuarios y consumidores del país, lo que arrastra al nuevo año uno de los elementos generadores de incertidumbre que caracterizaron el cierre del complicado 2016, a la espera de su resolución definitiva.

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