Para Statoil hay formas y formas de obtener petróleo, pero la petrolera estatal noruega se ha embarcado en una carrera por desarrollar el crudo más limpio posible en momentos en que los países buscan reducir al máximo su dependencia de los combustibles fósiles.

Si bien el mundo todavía necesitará de petróleo y gas durante décadas, el presidente ejecutivo de Statoil, Eldar Saetre, calcula que muchos yacimientos de petróleo nunca serán explotados pues consumidores cada vez más conscientes exigirán sólo el crudo menos contaminante.

“Muchos combustibles fósiles tendrán que permanecer en la tierra. El carbón obviamente (…) pero el petróleo y el gas también permanecerán en el suelo, eso es natural”, declaró Saetre a Reuters en una entrevista en Londres.

“En Statoil no estamos buscando ciertos tipos de recursos, no estamos explorando en busca de petróleo pesado ni invirtiendo en arenas bituminosas”, comentó el ejecutivo, agregando que su compañía busca producir barriles de crudo generando la menor cantidad de dióxido de carbono posible.

Alrededor del 70 por ciento de los recursos petroleros descubiertos del mundo es crudo pesado o arenas bituminosas, en ambos casos altamente viscosos y cuyo proceso de extracción y procesamiento es más complejo e implica un mayor consumo energético, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Ese tipo de comentarios de un importante ejecutivo petrolero podrían provocar alarma en países ricos en petróleo, como Venezuela y Canadá, que producen mayormente crudo pesado.

Varias compañías han empezado a dejar esas explotaciones de lado. Statoil ya vendió su negocio de arenas bituminosas en Canadá a fines del año pasado a Athabasca Oil Corp, y Royal Dutch Shell, ConocoPhillips y Marathon Oil han reducido sus operaciones en ese país.

Statoil está explorando ahora en busca de nuevos recursos frente a las costas de Noruega y Brasil, donde el petróleo es más liviano y abundante.

“El mundo necesita desarrollar una manera eficiente de producir barriles (…) La competitividad para mí es competitividad en materia de emisiones de dióxido de carbono y competitividad en costos”, sostuvo Saetre.

Shell, Exxon Mobil y Total también han invertido miles de millones de dólares en Brasil en los últimos años, y muchas compañías están intentando descubrir y desarrollar recursos en otros destinos con crudo liviano, como el Mar del Norte y las cuencas de esquisto en Estados Unidos.

Líder en explotación de petróleo y gas en cuencas marinas, Statoil está en la primera línea de las compañías petroleras que buscar reducir las emisiones de dióxido de carbono y tener un papel en la transición hacia energías renovables, como la eólica o la solar.

Junto a rivales como Shell, BP y Exxon también están apostando a que el gas natural reemplace al más contaminante carbón en la producción de electricidad.

Saetre, de 61 años, dirige a Statoil desde octubre del 2014, y ha establecido una de las metas más ambiciosas entre las petroleras mundiales: invertir 15-20 por ciento de su gasto de capital en energías limpias para 2030.

Comentarios