Piratas informáticos quieren una «sociedad paralela» en la que se pague en criptomonedas

// EFE

Piratas informáticos quieren una «sociedad paralela» en la que se pague en criptomonedas


Los piratas informáticos reunidos en un congreso en Praga consideraron este viernes que las nuevas criptomonedas son un instrumento para encaminarse hacia una «sociedad paralela» más libre que la moderna.

«Salir del sistema» es la consigna del congreso anual que reúne a cientos de artistas, creadores de bitcoines, piratas informáticos, nómadas digitales (profesionales que se mueven por todo el mundo gracias a la tecnología), activistas y criptoanarquistas, algunos de los cuales acuden enmascarados para no ser identificados.

Hay que «usar la tecnología criptográfica para recuperar la vida privada, para preservar la libertad, para liberarse de las ataduras», afirman los organizadores.

Los gobiernos llevan un siglo usando los pasaportes para marcar a la gente, para robar sus datos y aumentar su poder, estiman.

«Sobre todo en el momento actual de la historia… es realmente importante tener una identidad separada, vivir una existencia paralela», declaró a los periodistas Paul Rosenberg, fundador de la compañía de protección de datos Cryptohippie. Él recomienda a la gente mudarse a un país más liberal (que el suyo) y usar criptomonedas.

«Los griegos tenían una civilización muy descentralizada: había mil, o casi, ciudades Estado. Nos aportaron arte, ciencia, geometría, teatro…», enumera.

El geógrafo y profesor universitario de Oxford Nick Middleton cita a las comunidades nómadas como ejemplo de sociedad paralela, distinta de las «sedentarias que dominan el planeta». «A los gobiernos no les gusta la gente que se mueve», asegura.

«En Europa tenemos a los gitanos a los que les gusta desplazarse y los gobiernos los odian. No pueden controlarlos, cobrarles impuestos y también es difícil educar a sus hijos», añade.

Rosenberg considera las criptomonedas como un instrumento de liberación. «Ante nuestros ojos está naciendo un nuevo sistema económico, a partir de nada».

«La primera transacción fue de diez bitcoines por una pizza. Ahora tenemos una moneda global que resistió a ataques enormes, a mucho desprecio y odio. Aguanta el golpe».

Te podría interesar también