Odebrecht se declara en quiebra para renegociar pasivos por $20.500 millones

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Odebrecht se declara en quiebra para renegociar pasivos por $20.500 millones

«Tanto nadar para morir en la orilla». Después de varios intentos de reestructuración y una estela de corrupción que abarcó a toda América Latina, incluida Venezuela, el holding brasileño Odebretch se acogió este lunes 17 de junio a la normativa de quiebras de Brasil y solicitó un proceso de recuperación  judicial para renegociar pasivos por 20.500 millones de dólares, según e un edicto del Tribunal de Quiebras de Sao Paulo, citado por AFP.

Este es el proceso de recuperación judicial más grande de la historia de Brasil y una de las mayores de América Latina.

Según una nota publicada por Gestión, la empresa no está en capacidad de servir su deuda y carece de garantías ejecutables por deudores brasileños y foráneos, entre los que destacan tenedores extranjeros.

Odebrecht vendía saliendo aceleradamente de activos en Brasil y en el resto del continente, en proceso de reestructuración que buscaban salvar, aunque fuera en parte, al conglomerado de negocios que van desde la construcción hasta los hidrocarburos, pasando por la energía.

La empresa estaba en el proceso de reestructurar cerca de 1.300 millones de dólares de deuda, pero «se vio afectado por tensiones, a principios de junio, cuando la unidad de etanol del grupo solicitó protección por bancarrota y las conversaciones con LyondellBasell Industries NV sobre la posible venta de la  petroquímica Braskem SA colapsaron».

El grupo, fundado en 1944 en el estado de Bahía, al noreste de Brasil, actúa en áreas tan diversificadas como la construcción de carreteras y estadios, el aprovisionamiento de agua y energía o la construcción de submarinos.

En la primera década de este siglo encarnó a un Brasil pujante con negocios en América Latina y África. Pero fue fulminado por la Operación «Lava Jato», que a partir de 2014 desveló una gigantesca red de sobornos pagados por grandes constructoras a políticos para obtener contratos en la estatal Petrobras.

El esquema trascendió las fronteras y provocó crisis políticas en varios países. En Perú, tres ex presidentes están bajo investigación y otro, Alan García, se suicidó en abril al ser detenido como presunto beneficiario de coimas en la construcción del Metro de Lima.

Odebrecht fue condenada a pagar diversas multas, incluyendo una de 2.600 millones de dólares a los gobiernos de Brasil, Estados Unidos y Suiza.

Su ex presidente Marcelo Odebrecht, nieto del fundador del imperio, fue detenido en junio de 2015 y condenado a más de 19 años de cárcel. La sentencia fue reducida a 10 años después de que aceptase colaborar con la justicia y desde diciembre de 2017 cumple prisión domiciliaria.

Las confesiones de 77 de sus ex ejecutivos sirvieron de base para nuevas tandas de acusaciones contra políticos de primer plano.

Las finanzas del grupo se vieron afectadas por el escándalo y la grave recesión de dos años en la que Brasil se sumió en 2015. Su facturación pasó de 39.100 millones de dólares a 25.685 millones..

Para enfrentar el temporal, se lanzó a un programa de venta de activos. Su plantilla mundial pasó de 180.000 empleados hace cinco años, a 48.000 en la actualidad.

Fue precisamente el fracaso de una operación de venta de una de sus joyas, la petroquímica Braskem (cuyo capital controla en asociación con Petrobras), que precipitó el pedido de recuperación judicial.

El objetivo de la recuperación judicial es buscar vías para superar una situación de crisis financiera de un deudor, con el fin de mantener el funcionamiento de la empresa y el empleo de sus trabajadores

Odebrecht se vio obligada además en estos años a redefinir su dirección, apartando del mando a la familia fundadora.

La empresa, con este pedido de reestructuración judicial, deja pendientes una serie de reclamos por obras inconclusas en varios países de América Latina, incluyendo Venezuela.

Con información de AFP

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