El euro cae este jueves hasta 1,385 dólares, su mínimo de siete meses. En lo que va 2010 el euro ha caído más de un 2%, castigado por los problemas de déficit público de alguno de los estados miembros. Sin embargo, los analistas prevén que la divisa europea se recupere y gane posiciones en los próximos meses.
El euro ha aprovechado la reducción del diferencial entre los bonos griegos y los alemanes de los últimos días para subir, aunque el mercado sigue manifestando dudas sobre la recuperación del déficit y la deuda de Grecia y otros países europeos, lo que está pesando hoy sobre la moneda única. En el corto plazo, esta incertidumbre seguirá determinando las oscilaciones de la divisa europea.
El euro ha perdido más de un 7% desde que el pasado 25 de noviembre superase los 1,50 dólares y en lo que va de año se ha depreciado un 6% frente al yen y más de un 3% frente al dólar; pero ha ganado más de un 11% desde que en febrero de 2009 marcase un mínimo en 1,2530, momento a partir del cual emprendió una tendencia ascendente que se ha visto frenada en las últimas semanas.
Como explican los analistas de Renta 4, la debilidad manifestada por el euro en las últimas semanas “se debe a los problemas con las cuentas públicas de los países miembro y su evolución va a depender de que se genere la confianza suficiente en el mercado con unos planes de consolidación fiscal ambiciosos y creíbles”. En este sentido son fundamentales los mensajes que lancen tanto los gobiernos de los países afectados por elevados déficits, como el Banco Central Europeo. “Mientras no haya confianza, seguirán las presiones sobre el euro”.
En la última semana parece que el miedo se ha reducido algo. Como cuenta a Reuters Camilla Sutton, estratega de divisas de Scotia Capital, “los temores del mercado de bonos sobre Grecia alcanzaron un máximo el jueves pasado y han estado cediendo desde entonces. Esto apunta a que el mercado se está estabilizando”.
Los diferenciales de rendimiento del bono griego a 10 años respecto a los bonos alemanes Bunds marcaban 351 puntos básicos, ampliándose desde su mínimo de la sesión de 327. La semana pasada, el diferencial superó los 400 puntos, su mayor nivel desde que Grecia adoptó el euro en el 2001.
El dólar no tiene motivos para subir
Por otra parte, “el dólar no tiene motivos para subir, sino motivos importantes de fondo para caer”, explica Francisco López, de X-Trade Brokers. Y las razones por las que a medio plazo el billete verde debería retroceder son tres: el endeudamiento excesivo de Estados Unidos, las medidas de flexibilidad cuantitativa y un problema que arrastra desde hace tiempo y todavía no ha resuelto, el déficit comercial, que está generando una presión bajista sobre la moneda.
El déficit comercial se ha aliviado en el último año “pero debido a factores coyunturales, como la caída del consumo por la crisis, pero es un problema que sigue ahí”, asegura López. El dólar, que se revalorizó bastante durante la crisis debido a que la caída de las bolsas hizo que los inversores buscaran activos refugio, como la divisa estadounidense o el yen, se debilitó cuando los mercados se animaron ante los síntomas de que la economía mundial estaba recuperándose.
Las últimas subidas del dólar se explican, según Francisco López, porque los indicadores muestran una mejora de la economía que generará presión para que la Reserva Federal suba los tipos, lo que favorecería al billete verde, que también se ha beneficiado de la debilidad del euro por la inestabilidad fiscal griega, portuguesa y española. Los analistas de X-Trade piensan “que el euro ha caído por estas debilidades, pero en año o año y medio podría volver a niveles del 1,45-1,50”.
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