Para ello, recortará las cargas fiscales a aquellas pequeñas empresas que contraten trabajadores e invertirá en infraestructuras y energías limpia.
En un discurso pronunciado en la Institución Brookings, Obama ha manifestado que pretende "acelerar la creación de empleo" con parte de los 200.000 millones de dólares que se ahorrarán en el programa de rescate financiero. Volver a crear empleo es la máxima prioridad en estos momentos de la Administración Obama y pese a regresar el crecimiento económico, el trabajo de la recuperación "está lejos de ser completado", tal y como ha reconocido el propio presidente.
A su vez, el jefe del ejecutivo americano ha calificado como "falsa opción" el tener que elegir entre reducir el déficit o invertir en la creación de empleo, tal y como han señalado algunos analistas económicos de la primera potencia del mundo.
Una forma de incentivar la contratación de trabajadores por parte de las empresas será la rebaja de impuestos a aquellas pequeñas empresas que aumenten la contratación de personal. La semana pasada, el propio Obama pedía un esfuerzo al sector privado para consolidar la recuperación económica y comenzar a generar empleo.
Las pequeñas empresas han sido uno de los sectores más perjudicados por la recesión económica, sobre todo por las restricciones del crédito que han llevado a cabo las entidades bancarias. La inversión en infraestructuras y el fomento de la energía alternativa son las otras dos vertientes que maneja el ejecutivo estadounidense para estimular la economía con el dinero no gastado en el plan de rescate bancario.
Promete reducir el déficit
Obama ha insistido en que mantiene su objetivo de reducir a la mitad el déficit presupuestario que heredó una vez termine su primer mandato al frente de Estados Unidos. Para ello, el demócrata ha señalado que “restaurar la responsabilidad fiscal es la meta central” de su Gobierno.
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