El año ya llega a su fin y es momento de trazar los lineamientos para nuestra próxima estrategia.

Los inversores con ganas de invertir en las plazas internacionales se enfrentan al enorme desafío de descifrar qué le depara el futuro a los mercados en 2017. Después de todo, en el año que está por terminar, las sorpresas como el Brexit o el triunfo de Trump en los Estados Unidos no pararon de sacudir a la escena financiera.

Es por eso, que si perteneces al grupo de ahorristas del que hablamos, no puedes dejar de leer esta nota.

¿En qué invertir?

Según un artículo publicado por el sitio EstrategiasDeInversión.com, la firma ETF Securities, una de las mayores gestoras de ETPs del mundo, informó que la determinación del presidente electo Donald Trump de profundizar las inversiones en infraestructura, generará que los activos reales tengan mejores resultados en 2017.

Sí, así como lo escuchaste: este tipo de activos, como pueden ser las materias primas, bienes inmobiliarios, terrenos e infraestructuras, muestran perspectivas de valorizarse durante el próximo año debido al compromiso del presidente de destinar un billón de dólares para reforzar la infraestructura de los Estados Unidos.

Vamos a repasar qué son los activos reales:

Son aquellos activos que corresponden a bienes físicos tangibles objeto del uso o consumo: inmuebles, metales preciosos, commodities, entre otros. Se diferencian de los activos financieros -que tienen valor por lo que representan- porque  éstos poseen un valor por sí mismos.

Desde el punto de vista de la inversión, estos activos, por tener una baja e incluso negativa correlación con los activos financieros, son utilizados para realizar coberturas de carteras, o disminuir el riesgo global de una inversión predeterminada.

Y para apostar por éstos, existen índices, como el GSCI, que posibilitan acompañar la evolución a nivel mundial, de los precios de estos activos, y que pueden ser objeto de negociación de futuros.

Los fundamentos de esta estrategia

“Si el nuevo presidente forma un equipo político creíble, se abstiene de políticas irracionales y es capaz de cumplir sus promesas electorales en un ambiente políticamente tóxico, los activos reales en general se beneficiarán de su intención de reconstruir EE.UU. A pesar de la variedad de factores que entran en juego en el mercado de materias primas, es probable que la demanda de los mercados emergentes, particularmente la de China, continúe sosteniendo su consumo. Es que los niveles de oferta son restringidos debido a las fuertes reducciones de los gastos operativos realizadas por los productores de materias primas. Este ajuste respalda la evolución de esta clase de activo de cara a los próximos años”, asegura James Butterfill, Jefe de Investigación y Estrategia de Inversiones de ETF Securities.

La gestora también indica que los activos en cuestión suelen funcionar bien en un contexto de inflación creciente y bajas tasas de interés, el cual socava las ganancias tradicionales de las carteras y como resultado, genera una mayor demanda de activos de riesgo o de alto rendimiento.

ETF Securities se aventura en augurar que los metales preciosos y el petróleo se fortalecerán en 2017, estimando el valor justo del oro en 1440 dólares por onza y el de la plata en 23 dólares. Es posible que los metales industriales se debiliten a corto plazo ante el “frenesí especulativo” de China. Sin embargo a largo, los precios deberían repuntar, ya que el gasto en infraestructura aumenta la demanda de metales industriales.

“A corto plazo, es probable que los precios del oro y la plata estén bajo presión a medida que nos acercamos al alza de las tasa de interés. No obstante, creemos que la Fed seguirá reaccionando con lentitud y la inflación subirá más rápido de lo le lleve aumentar las tasas, lo cual mantendrá los intereses reales muy bajos. Esto beneficia al precio del oro y la plata”, afirma James.

“En 2017, la oferta comenzará a sentir el recorte de 1 billón de dólares en inversión realizado en la industria de petróleo y gas desde el inicio de la caída del precio del crudo. A medida que los recortes sostenidos de la producción hagan mella en los elevados inventarios, es probable que los precios del petróleo se negocien por encima de los 55 dólares por barril”, agrega.

Todo pareciera indicar que el año 2017 será uno de más populismo y mayor volatilidad, caracterizado por políticas inflacionarias. Si bien la sorpresa de la victoria de Trump sobre la renta variable y los activos de riesgo puede ser de corta duración, su presidencia parece más positiva para los activos reales, como las materias primas, el sector de infraestructura o los bienes inmobiliarios”, concluye James.

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