El petróleo iraní afronta un incierto futuro con el fin de las exenciones

// EFE

El petróleo iraní afronta un incierto futuro con el fin de las exenciones



Irán afronta desde hoy nuevos desafíos en su sector petrolero, debido al fin de las exenciones a la compra de su crudo otorgadas por Estados Unidos a ocho países, aunque recibió el apoyo del secretario general de la OPEP, Mohamed Barkindo.

El responsable de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aseguró que tratan de «manejar el petróleo de modo no político» y llamó a «la unidad» de los miembros del cartel ante las dificultades que atraviesan Irán, Venezuela y Libia.

«El desafío de Irán no es solo para este país, afecta a toda la OPEP y a la industria petrolera», subrayó Barkindo, quien hizo hincapié asimismo en que «es imposible eliminar a Irán del mercado».

Sus palabras coinciden con el fin de las exenciones que EEUU dio al imponer en noviembre pasado sus sanciones a Irán a los principales compradores de petróleo iraní, entre ellos China, India y Turquía.

Al anunciar esta medida, Washington subrayó que Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos pueden abastecer el mercado petrolero y reemplazar el crudo iraní, aunque hoy Barkindo recordó que la organización adopta decisiones consensuadas y no cada miembro en solitario.

De hecho, la OPEP, a la que pertenecen tanto Irán como Arabia Saudita y Emiratos, acordó con sus aliados un recorte de su oferta petrolera que entró en vigor el pasado 1 de enero y rige hasta el 30 de junio.

El ministro iraní de Petróleo, Biyan Zangané, subrayó ayer en la misma feria que Riad y Abu Dabi exageran sus capacidades de producción y que reducir a cero la exportación de petróleo iraní es «una fantasía».

«EEUU y sus aliados con el uso político del petróleo están provocado división en la OPEP y su colapso», advirtió el ministro.

Las exportaciones iraníes de petróleo eran de 2,5 millones de barriles diarios antes de la entrada en vigor en noviembre pasado las sanciones. Desde entonces, sus ventas han tenido un promedio de 1,5 millones bpd.

Todavía hay ciertas esperanzas de que se anuncie una breve extensión de las exenciones pero, mientras tanto, los clientes asiáticos han aumentado sus compras en el último mes, según datos oficiales.

El mánager general de ingeniería de la empresa iraní Nargan, especializada en proyectos del sector energético, Habib Sabagh Amirjizí, dijo a Efe que ante el fin de las exenciones Irán debe efectuar algunos cambios para vender otros productos petroleros en vez de solo el crudo.

Al margen de este problema, Amirjizí desgranó otros obstáculos como son las dificultades de financiación y para importar ciertos equipamientos que Irán no produce debido a las sanciones, que también afectan al sector bancario iraní.

«Las compañías extranjeras han disminuido notablemente sus lazos con nosotros y han dejado algunos proyectos sin terminar», lamentó el empresario, quien señaló asimismo que los proveedores de licencias estadounidense UOP y francés Axens necesarias para las refinerías tampoco responden a sus solicitudes.

En la Feria Internacional de Petróleo y Gas de Teherán, la reducción en el número de empresas extranjeras participantes este año fue drástico, aunque hubo representación de países como China, Rusia, India, Alemania, España, Turquía, Corea del Sur y Sudáfrica.

La diferencia era evidente con el año anterior, cuando el sector todavía no estaba bajo sanciones, aunque justo en esos días EEUU anunció su retirada del acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Irán y seis grandes potencias.

Según comentaron a Efe varios de los presentes, la mayoría de las compañías que este año no han venido a la feria han dejado sus negocios en Irán por el temor a las sanciones de EEUU.

«Hay empresas que tienen intereses en EEUU y que han tenido que priorizar y elegir. Estamos en la política de o conmigo o contra mí por parte de EEUU.», explicó Andoni Gómez Castillo, mánager del departamento de ventas de la empresa española Babcock Valves.

Esta compañía de Vizcaya, dedicada a la producción de válvulas para el sector energético, no tiene negocios en EEUU y sigue por ello apostando «firmemente» por el mercado iraní.

Gómez Castillo dijo a Efe que hay «miedo» a las sanciones y criticó que Europa por el momento no ha sido capaz de adoptar medidas eficaces para sortear las sanciones.

Por ello, indicó que los que siguen presentes en Irán están «capeando el temporal», ya que también hay dificultades para las transferencias bancarias con este país y algunos proyectos se han ralentizado o incluso parado debido a las sanciones.

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