Antes de decidirse a meter el dinero en algún producto financiero, se debe tener presente al menos 10 aspectos que le ayudarán a no equivocarse.

“Un inversor necesita hacer muy pocas cosas bien si evita grandes errores. Por ello, no es necesario hacer cosas extraordinarias para obtener resultados extraordinarios”. Ese es uno de los mensajes célebres del gurú estadounidense Warren Buffett.

Antes de poner a trabajar los ahorros, es conveniente que el inversor se siente y analice los pasos a seguir, reseña expansión.com.

Estos son diez consejos que deberá considerar:

1. No invierta en lo que no entienda. Es una de las recomendaciones más importantes que se le dan a todos los inversores. Hoy en día, el ahorrador tiene ante sí un amplio abanico de productos a su alcance: acciones, fondos de inversión, derivados, renta fija, etc… Pero no todos serán apropiados para su perfil. Por ello, es importante entender tanto las características del producto (rentabilidad esperada, riesgo, horizonte temporal, liquidez) como del mercado en el que se negocia.

2.Conozca su perfil inversor. Una vez entendido el producto que le interesa deberá cerciorarse de que este se adecua al tipo de inversor que es usted. Los inversionistas se clasifican en tres tipo: conservador, moderado y de arriesgado. Por regla general, si una persona no está dispuesta a perder mucho dinero y quiere correr poco riesgo, debe considerarse conservador. En este caso debería estar dispuesto a aceptar un rendimiento bajo, ya que riesgo y rentabilidad suelen estar directamente relacionados: cuanto mayor sea la rentabilidad esperada, mayor será el riesgo asumido.

3. Contraste la información oficial. Debe saber que tiene a su disposición toda la información detallada de las características de un producto de inversión. Deberá tener acceso a las cifras relevantes de cada compañía cotizada, así como los datos detallados de las entidades de inversión y los productos que comercializan.En el caso de la bolsa, Buffett suele decir que lo correcto es no tomar los resultados anuales demasiado en serio. En su lugar, lo correcto es centrarse en promedios de 4 o 5 años que dan una visión más correcta de la realidad de una compañía.

4. No ponga todos los huevos en la misma cesta. Incluso los inversores más arriesgados no suelen jugar todo el capital a una misma carta. Para reducir el riesgo lo correcto es diversificar la inversión con tipos de activos.

5. Consulte el folleto de tarifas máximas. Antes de invertir en un producto es recomendable ver las comisiones que éstos suelen tener asociadas ya que en un contexto de tipos de interés en mínimos, este costo puede comerse parte de las rentabilidades obtenidas.

6. Invierta solo el dinero que no necesite a corto plazo. Una de las máximas que debe tener el inversionista es que solo hay que invertir aquel capital que no necesite en el corto plazo. Y es que por muy conservador que parezca un producto siempre existe un riesgo. Debe estar siempre preparado para perder parte de la inversión y que esto no le cree un problema grave.

7. Adapte sus inversiones a los plazos de sus objetivos. Hay productos que funcionan a varios meses (letras) a un año (depósitos) o a varios (fondos de inversión). Por su parte, la bolsa no tiene un horizonte temporal definido más allá del que le quiera dar el inversor. Lo más recomendable, según los expertos, es combinar en cartera activos con distintos plazos de tiempo para restar volatilidad.

8. No persiga los éxitos de ayer. Otra de las máximas que no debe olvidar es que las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Es decir, los rendimientos históricos no tienen por qué repetirse.

9. Conozca las características de canal que emplea para invertir. Si el ahorrador quiere contratar un producto o realizar una orden en bolsa vía Internet debe tener en cuenta las condiciones del contrato. Uno de los inconvenientes de estos acuerdos es que no siempre podrán resolverle las dudas en directo. En el caso de la bolsa es fundamental que el inversor recuerde que la rapidez en la transmisión de datos afecta a la fase de transmisión de la orden pero no a la de ejecución. Por tanto, cuando en su pantalla observe que la orden ha sido “aceptada” o “generada”, siga el mercado de cerca y vigile su introducción efectiva.

10. Seguimiento y disciplina. Todas las inversiones requieren un seguimiento constante, especialmente las que estén relacionadas con la bolsa. Si alguien decide a comprar acciones, debe hacer un seguimiento constante de su precio, marcarse un objetivo y actuar con disciplina. Es decir, si se adquieren unos títulos, se debería tener claro cuánto estamos dispuestos a perder y vender cuando se llegue a un determinado nivel.

Un consejo extra

Asesoramiento. Por lo general, los productos de inversión y la operatividad de los mercados son cada vez más complejos y requieren mucha atención, por lo que cada inversor debe evaluar si le conviene recurrir al asesoramiento profesional para la gestión de su cartera. En caso de que una persona decida ponerse en manos de un experto, este se debe encargar de determinar su perfil de inversión, así como de hacerle varias propuestas para que usted tenga distintas opciones entre las que elegir.

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