¿Cómo escoger a su gente?, por Renny Yagosesky

// Dr. Renny Yagosesky Ph.D en Psicología, Conferencista y Escritor @DoctorRenny


En nuestra vida, las relaciones personales son una prioridad por razones de necesidad y de elección voluntaria. Requerimos la presencia, la proximidad, el afecto y el apoyo de otros, para lograr nuestras metas y alcanzar cierto grado de bienestar emocional.

Sin embargo, algunas de las personas que llegan a nuestras vidas pueden contribuir a complicarla, por lo que requerimos aprender a detectar las personas más adecuadas para darles acceso a nuestro círculo privado, personal y/o profesional.

Ronald Hubbard, estudioso del comportamiento  humano, ha señalado que todos tenemos en común las emociones, y que la conducta de las personas dependen de las emociones que rigen habitualmente sus vidas. Tenemos comportamientos estandarizados porque tenemos emociones estandarizadas, y al repetirse la emoción tiende a repetirse el comportamiento.

Siendo así, el tipo de emociones que una persona expresa frecuentemente, es un buen criterio, un indicador bastante confiable, para elegir el tipo de gente que deseamos acercar a nuestro micro-mundo.

Si las emociones afectan nuestros pensamientos, decisiones y conductas, hay que clasificar los tipos de emociones. Eso fue lo que hizo Hubbard, quien las separó en emociones bajas, medias y altas.

En su opinión, quienes son influidos a diario por estados emocionales  bajos, se muestran típicamente apáticos, desanimados, desganados, quejosos y pesimistas, mientras  que los que responden a las pautas emotivas más altas suelen mostrarse entusiastas, enérgicos y optimistas

Ruth Minshull, escribió un libro sobre este tema, y afirma que cuanto más alto se ubica una persona en  la escala de emociones, mayor confianza experimenta y tiende a ser es más competente y eficaz. En contraste, mientras más baja está una persona  en la escala emocional, mayores son sus niveles de infelicidad y su percepción de la vida es frecuentemente negativa.

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La base para esta reflexión es la escala de emociones creada por Hubbard, la cual ha sido denominada: “escala tonal de emociones” y consta de 16 estados afectivos. Su objetivo es ayudarnos a comprender que somos seres emocionales y que aunque experimentemos varias emociones, existe en nosotros un estado anímico latente o promedio, que es el punto emocional donde frecuentemente nos encontramos, más allá de los cambios ocasionales que podamos experimentar a lo largo de cada día. De esa escala, destacaré aquí cuatro emociones básicas, ubicadas de abajo hacia arriba, es decir, de lo más negativo a lo más positivo. Esas son: aflicción, miedo, hostilidad y entusiasmo.

Aflicción: Se puede estar en un nivel emocional bajo por una situación crítica como la pérdida de familiar o un accidente, o por considerarnos incapaces o inmerecedores de las cosas buenas de la vida. Quienes desarrollan el hábito de la aflicción tienden a manifestar diversos tipos de conductas auto-destructivas. No ven un futuro positivo, se aburren fácilmente, son poco activos y viven llenos de remordimientos. Además, culpan a otros, exageran  las dificultades, evaden la responsabilidad y los retos, y evitan revisarse y esforzarse en cambiar.

Quienes tienden a experimentar frecuentemente miedo, suelen aparecer como tímidos, modestos o suspicaces, ven el mundo como un espacio amenazante, se la pasan tensos, cuidadosos de los posibles riesgos, y con frecuencia hablan de la necesidad de protegerse. Les cuesta disfrutar, entregarse, tomar decisiones y comprometerse.

En un grado más alto está la hostilidad, que puede reprimirse o expresarse. En el primer caso aparece como agresividad encubierta, que se traduce en falsas posturas de amabilidad que ocultan un gran deseo de aprobación, dominación y carencia de tacto. Hay poca sinceridad y muchos gritos, resentimiento y resistencia a aceptar errores. En la vida social van de conflicto en conflicto.

En lo alto de la escala están los entusiastas, que suelen ser responsables y alegres, dinámicos y originales. Muestran apertura y facilidad para integrarse con otros. Permanecen abiertos a lo nuevo y no se detienen fácilmente ante las adversidades. Ven en todo el lado positivo, lo que los convierte en el tipo de personas con las que todos desean estar. Aquí entran los pioneros, los buscadores de verdades y los que creen que vivir bien vale la pena.

A la hora de elegir personas de su confianza, como parejas, socios o  empleados, use estas referencias, y observe como se siente al acercarse y hablar con ellos, cual es su nivel de prosperidad, sus prioridades, temas predilectos de conversación, su capacidad de negociación, adaptación y recuperación ante dificultades, la imagen  que proyectan su nivel de ética y su disposición para avanzar.

Estos parámetros le mostrarán el tipo de relaciones que tendrá y le evitarán contratiempos, desengaños y falsas expectativas.  Si sabe usted elegir, sus vínculos serán más productivos, satisfactorios y duraderos. Y las emociones, son un medidor bastante fiel de lo que hay en el universo mental de las personas a su alrededor.  Gracias por leerme.

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