El fiscal superior del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el uruguayo Alberto Barreix, destacó hoy en Asunción la importancia que, desde el inicio de la crisis económica de 2008, tiene y tendrá la transparencia tributaria para el mundo financiero y económico internacional.

Barreix, quien participó como ponente en un seminario sobre estándares internacionales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), explicó que esta ha sido una de las dos medidas tomadas a nivel mundial desde el comienzo de la recesión.

“Llevamos 10 años de crisis y hemos inventado dos cosas: rescates bancarios para que no se cayera el sistema internacional, particularmente en la Unión Europea; y el proceso de transparencia, tributaria pero con sus connotaciones sobre corrupción, narcotráfico, el antilavado (de dinero) y el combate al terrorismo”, dijo.

Añadió que la crisis económica mundial del siglo XXI ha servido como punto de partida para una revaluación internacional de la situación de los sistemas financieros y tributarios.

“Tuvo que venir una crisis financiera para que el mundo empezara a responder a una situación grave fiscal. Esa situación comienza por controlar, en especial el ahorro internacional”, afirmó Barreix en la sala Bicameral del Congreso paraguayo, donde se realizó el seminario.

Barreix sostuvo que la crisis sirvió para establecer nuevos “pilares” para la igualación de fiscos públicos y el sector privado, así como la economías nacional en la inserción en la economía de mercado mundial.

En ese sentido, destacó tres procesos esenciales: levantamiento del secreto tributario, intercambio efectivo de información y conocer el beneficiario final de una empresa.

El levantamiento del secreto tributario, dijo Barreix, tiene que ser acompañado por el levantamiento de las acciones al portador para conocer el dueño de estas.

En cuanto al intercambio de información, Barreix indicó que esto igualará las capacidades de los fiscos con las empresas privadas.

“En un mundo interrelacionado los fiscos están en una relación asimétrica. Son más débiles, aún los fiscos poderosos como pueden ser Estados Unidos o la Unión Europea, respecto del comercio mundial. No tiene acceso a la información que pueden tener compañías trasnacionales”, afirmó.

Por último destacó la necesidad de conocer el beneficiario último de las propiedades a través de la capacidad de conocer que “cuando una empresa se inscribe en un país y la empresa es del extranjero, poder seguir la cadena hasta identificar quién es la persona física que controla o tiene esa sociedad”, dijo Barreix.

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