AIE ve razones para que continúe presión sobre precios petroleros

// EFE

AIE ve razones para que continúe presión sobre precios petroleros



La Agencia Internacional de la Energía (AIE) cree que los temores de potenciales problemas de aprovisionamiento de petróleo, que están encareciendo el barril, van a continuar, pese a las promesas, principalmente de Arabia Saudita y Rusia, de sacar más crudo al mercado.

En su informe mensual del mercado petrolero publicado hoy, la AIE atribuye esos temores a la reducción del colchón de capacidades excedentarias de producción y calcula que las de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, eran de 2,1 millones de barriles diarios en junio.

Si esos tres referentes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) bombean 500.000 barriles diarios más en julio (Arabia Saudí llegaría así a 11 millones de barriles diarios), el cojín de reserva se quedaría en 1,6 millones de barriles diarios.

Y eso pondría más presión de cara al último trimestre del año, cuando se espera que las sanciones estadounidenses sobre Irán reduzcan todavía más sus exportaciones, a lo que se podría añadir la espiral de descensos de Venezuela.

En junio, las exportaciones iraníes ya disminuyeron unos 230.000 barriles diarios, debido a un bajón del 50% de las compras de los europeos, que han supuesto que la mayor parte de los envíos vayan en dirección a Asia (China e India se quedan con 600.000 barriles diarios de crudo iraní, cada uno).

Para los autores del estudio, las sanciones estadounidenses podrían recortar las ventas de petróleo iraní en una cifra significativamente mayor que los 1,2 millones de barriles diarios que se constataron en la anterior ronda de embargo.

Venezuela siguió en junio su caída sin fin (se quedó en 1,34 millones de barriles diarios), de forma que en un año ha perdido cerca de 800.000 barriles diarios, más que toda la OPEP en su conjunto durante esos doce meses (700.000).

Otro país que suscita inquietud es Libia, por la inestabilidad política. En junio, la mayor caída de producción vino de ahí: 260.000 barriles diarios menos, de media, para quedar en 760.000.

A eso se suman otros recortes fuera del cártel petrolero: en Canadá, con una reducción de 360.000 barriles diarios del proyecto Syncrude desde el 20 de junio; y en el Mar del Norte. Además, el incremento de la producción de Brasil en 2018 está siendo inferior al que se esperaba.

Por el lado del consumo, la AIE mantiene las mismas previsiones que el mes pasado. Lo que quiere decir que la demanda global aumentará en 1,4 millones de barriles diarios este año y otro tanto en 2019. En el cuarto trimestre de este año se espera que el consumo llegue al umbral simbólico de los 100 millones de barriles.

Por eso considera «muy bienvenida» la determinación mostrada por la OPEP, y en particular Arabia Saudí, asociada con Rusia, para poner más crudo en el mercado ante los numerosos retos de aprovisionamiento que se plantean.

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